El extraño comportamiento de un banco de peces en el puerto de Garrucha
Las imágenes muestran a numerosos ejemplares saliendo de la dársena y terminando sobre el muelle ante la sorpresa de las personas presentes
Pablo S. Molina | Mallorca, 13 de Julio de 2026 | 18:54h

El puerto de Garrucha, en la provincia de Almería, fue escenario este domingo, 12 de julio, de una imagen tan llamativa como poco habitual. Numerosos peces comenzaron a saltar de manera frenética fuera del agua y algunos de ellos acabaron sobre la zona asfaltada situada junto a los amarres.
La escena fue grabada por varias de las personas que se encontraban en el recinto portuario. En las imágenes, difundidas posteriormente a través de las redes sociales, puede observarse cómo el banco de peces se concentra junto al muelle y cómo numerosos ejemplares salen despedidos fuera del agua.
Por el momento, no se ha confirmado oficialmente qué provocó este comportamiento. Una de las explicaciones más probables es que los peces estuvieran intentando escapar de la presencia de depredadores. Cuando especies de mayor tamaño persiguen a los peces pequeños, estos pueden quedar acorralados contra los muelles y realizar saltos desesperados para huir.
La ubicación del episodio, en la dársena interior del puerto y sin una salida inmediata hacia mar abierto, habría favorecido que algunos de los peces terminaran sobre el asfalto. Entre los posibles depredadores se encuentran especies cazadoras como las serviolas o pequeños túnidos, aunque su presencia no ha podido ser confirmada.
Otra de las hipótesis apunta a una posible alteración de las condiciones del agua. Las altas temperaturas y la escasa renovación que se produce en algunas zonas interiores de los puertos pueden provocar una disminución puntual del oxígeno, causando estrés entre los peces y obligándolos a concentrarse cerca de la superficie.
La coincidencia del fenómeno con el incendio forestal declarado días antes en Los Gallardos hizo que algunas personas relacionaran ambos acontecimientos. Sin embargo, los saltos se produjeron cuando la actividad de los hidroaviones en la costa era ya muy reducida y en una zona interior del puerto alejada de los canales utilizados por estas aeronaves.
A falta de análisis que permitan determinar la causa exacta, la huida ante uno o varios depredadores se mantiene como la explicación más probable de una escena que sorprendió a vecinos y visitantes y que rápidamente se hizo viral.







