Investigan el motor de un Ryanair tras quedar un pasajero parcialmente fuera al romperse una ventanilla en pleno vuelo
El pasajero serbio de 61 años sufrió lesiones y quemaduras, pero su vida no corre peligro
Pablo S. Molina | Mallorca, 11 de Julio de 2026 | 09:03h

Las autoridades aeronáuticas han abierto una investigación para determinar las causas del grave incidente registrado este viernes en un avión de Ryanair , en el que un pasajero quedó parcialmente expuesto al exterior después de que una ventanilla se rompiera durante el vuelo.
Las primeras pesquisas se centran en un posible problema en el motor derecho del Boeing 737-800 que cubría el trayecto entre Tesalónica, en Grecia, y Memmingen , en Alemania. La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte de Estados Unidos —NTSB, por sus siglas en inglés— ha confirmado que recibió una notificación sobre un «problema en el motor derecho y una descompresión de la cabina».
La investigación está dirigida por el organismo encargado de estudiar los accidentes aéreos en Macedonia del Norte , ya que la emergencia se produjo cuando la aeronave atravesaba el espacio aéreo de ese país. La NTSB se ha mostrado dispuesta a colaborar en las pesquisas, mientras que Boeing también ha comunicado que presta asistencia y mantiene el contacto con Ryanair.
El avión permanece inmovilizado en el aeropuerto de Tesalónica mientras los técnicos analizan los daños. Imágenes difundidas después del aterrizaje muestran varias palas del motor deterioradas o ausentes, así como perforaciones en la cubierta exterior. Estos indicios apuntan de manera preliminar a un posible fallo no contenido del motor, aunque la causa definitiva todavía no ha sido establecida oficialmente.
WATCH: Video showing the damaged engine that caused debris to smash through a Ryanair 737 cabin window earlier today. https://t.co/oWAPFHOt76 pic.twitter.com/ZSOAu0oOE2
— Breaking Aviation News & Videos (@aviationbrk) July 10, 2026
En este tipo de avería, una pieza interna puede desprenderse y atravesar la cubierta que rodea el motor, lanzando fragmentos contra otras zonas del avión. Los investigadores deberán determinar ahora si alguno de esos componentes impactó directamente contra la ventanilla y provocó la repentina pérdida de presión en la cabina.
La aeronave implicada es un Boeing 737-800 Next Generation, con matrícula 9H-QEU, operado por Malta Air, filial del grupo Ryanair. El aparato fue entregado nuevo a la compañía en marzo de 2008 y está equipado con dos motores CFM56-7B. No se trata, por tanto, de un Boeing 737 MAX, sino de un modelo perteneciente a la generación anterior.
El incidente ocurrió aproximadamente seis minutos después del despegue, cuando el avión superaba los 15.000 pies de altitud. Tras escuchar un fuerte estruendo, la cabina perdió presión, las mascarillas de oxígeno se desplegaron y una de las ventanillas quedó abierta al exterior.
Un pasajero serbio de 61 años que estaba sentado junto a la abertura quedó con la cabeza, el cuello y parte de los hombros fuera del aparato. Otros viajeros consiguieron sujetarlo y devolverlo al interior antes de que la situación tuviera consecuencias todavía más graves.
El hombre fue trasladado al Hospital Universitario AHEPA de Tesalónica con lesiones en el cuello y los hombros, además de quemaduras provocadas por la fricción. El Consulado de Serbia ha confirmado que sus heridas no ponen en peligro su vida, aunque los médicos continuaban evaluando su estado.
Después de la descompresión, los pilotos descendieron hasta unos 6.000 pies y permanecieron alrededor de media hora en el aire para reducir el peso del combustible antes de regresar a Tesalónica. El avión aterrizó con normalidad aproximadamente una hora después de haber despegado. Los pasajeros continuaron posteriormente su viaje hacia Alemania en otra aeronave.
Los registros de vuelo revelan que el mismo avión también había regresado a Tesalónica durante la jornada anterior, cuando cubría un trayecto con destino a Sarajevo . Sin embargo, Ryanair ha explicado que aquella incidencia se produjo después de que un pasajero mostrara un comportamiento conflictivo a bordo. Por el momento, no existe ninguna prueba de que aquella vuelta estuviera relacionada con un problema técnico.
La investigación deberá aclarar ahora el origen exacto de los daños en el motor, qué componente golpeó la ventanilla y si los protocolos de mantenimiento e inspección de la aeronave se habían cumplido correctamente.







