Pillado un pasajero con la pierna fuera de un descapotable en Palma
Se trata de una práctica muy habitual y que puede costar la vida
Isaac Hernández | Mallorca, 17 de Junio de 2026 | 13:27h

Ir en el coche con los pies en el salpicadero o apoyados en la ventanilla es una costumbre muy habitual, sobre todo con la llegada del buen tiempo, pero el peligro real que corremos es enorme. De hecho, la Unidad de Drones (UDROP) ha captado recientemente la imagen de un pasajero de un descapotable que circulaba con una pierna levantada y apoyada sobre la estructura del vehículo.
El Reglamento General de Circulación es claro: el conductor tiene la obligación de velar por que todos los pasajeros mantengan una posición adecuada. Sin embargo, más allá de la posible multa, lo preocupante es lo que ocurre en caso de accidente. El airbag se dispara a una velocidad de entre 200 y 300 km/h. Si las piernas no están en su sitio, el impacto de la bolsa de aire puede causar lesiones gravísimas e irreversibles en caderas, rodillas y columna vertebral.
Sobre esta peligrosa costumbre, muy habitual en los meses de verano, Crónica Balear entrevistó hace unos años al entonces jefe médico del SAMU 061 en Baleares, Iñaki Unzaga Ercilla, quien lanzó una advertencia demoledora: si salta el airbag con los pies en el salpicadero, "te puedes partir, literalmente, en dos partes".
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Unzaga explicaba entonces que no hace falta un gran accidente para que el sistema se active. Si ocurre mientras se está con las piernas estiradas, la fuerza del airbag aplasta el cuerpo contra el respaldo del asiento, flexionándolo "como si se tratara de una hoja de papel que se dobla por la mitad". El impacto es de tal calibre que las rodillas golpean contra el pecho y los pies quedan por encima de las orejas. Lamentablemente, las carreteras de las islas ya se han cobrado una víctima mortal por un accidente de este tipo.
Las consecuencias de esta postura son devastadoras: rotura de extremidades inferiores, rotura de pelvis con graves hemorragias internas, daños en el tórax y una probable rotura de columna que puede costar la vida o dejar a la víctima en silla de ruedas. Además de las fracturas óseas, se producen lesiones orgánicas internas, como daños en el hígado, riñones o roturas abdominales con víscera vuelta debido al alto impacto.
OTROS GESTOS HABITUALES DE ALTO RIESGO
El jefe médico del SAMU 061 también advirtió en su día sobre otros hábitos estivales muy comunes. Uno de ellos es sacar el brazo por la ventanilla, una práctica que ha dejado una gran cantidad de amputados en el archipiélago tras golpear contra una superficie o quedar el miembro atrapado en un vuelco.
Asimismo, alertó sobre el peligro de conducir con chanclas, un calzado sin cierre posterior que puede quedarse enganchado en los pedales, impidiendo frenar a tiempo o dejando el acelerador pisado a fondo. Por último, Unzaga hizo hincapié en las imprudencias sobre las dos ruedas, como circular en moto con chanclas y pantalón corto —lo que provoca quemaduras severas en toda la piel en caso de caída— o llevar el casco sin ajustar correctamente, lo que hace que salga volando ante cualquier impacto y resulte completamente inútil.








