Constatan que las corrientes hacen de Baleares lugar idóneo para la reproducción del atún
Esta investigación combina más de una década de datos oceanográficos con modelos de simulación de alta resolución
cronicabalear.es | Mallorca, 15 de Junio de 2026 | 15:39h

Un estudio científico ha demostrado que las corrientes del Mediterráneo occidental favorecen el transporte de partículas hacia Baleares, donde las tasas de dispersión son particularmente bajas, algo que convierte las islas en un entorno especialmente favorable para el desarrollo larvario del atún rojo.
La investigación, liderada por el Centro Oceanográfico de Baleares del Instituto Español de Oceanografía (IEO, CSIC) y el Sistema de Observación Costero de Baleares (SOCIB) identifica el archipiélago balear como una zona de retención natural clave para la supervivencia de las larvas, ha informado el IEO en un comunicado.
Esta investigación combina más de una década de datos oceanográficos con modelos de simulación de alta resolución.
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Durante años, los ecólogos marinos han estudiado por qué especies como el atún rojo, el atún blanco o el pez espada recorren miles de kilómetros para reproducirse en zonas muy concretas del océano. Descubrir por qué se producen estas migraciones es un elemento clave para entender la ecología de estas especies y diseñar medidas de conservación efectivas.
Aunque ya se conoce el efecto relevante de otros factores como la temperatura que afecta directamente a la supervivencia de larvas, este trabajo demuestra que las corrientes marinas desempeñan un papel fundamental en la localización de las zonas de puesta, que están caracterizadas por procesos de retención relevantes que evitan la dispersión de larvas a zonas no favorables para su supervivencia.
Estas zonas, donde el alimento es adecuado, la temperatura asegura la supervivencia y las corrientes favorecen la retención, solo se dan en lugares muy concretos.
El equipo investigador ha demostrado que, durante la época de reproducción de especies como el atún rojo del Atlántico, las corrientes del Mediterráneo occidental favorecen el transporte de partículas hacia la zona de Baleares, donde las tasas de dispersión son especialmente bajas.
Esta característica hidrográfica convierte a Baleares en un entorno especialmente favorable para el desarrollo larvario de túnidos y otros grandes peces pelágicos.
Los resultados de esta investigación se han obtenido combinando series temporales de datos oceanográficos in situ, procedentes de campañas realizadas durante más de una década e integrados en una base de datos denominada Ibamar, con simulaciones de alta resolución del modelo de predicción de la circulación oceánica (WMOP, por sus siglas en inglés) desarrollado por el SOCIB.
Esta aproximación integrada ha permitido reproducir la circulación marina y analizar cómo los procesos físicos controlan el transporte y la retención de partículas. En concreto, el análisis se basó en simulaciones lagrangianas correspondientes al periodo entre 2009 y 2019, lo que permitió evaluar la persistencia de estos patrones a lo largo del tiempo.
Los resultados muestran que estos patrones de retención son persistentes, aunque presentan cierta variabilidad interanual asociada a cambios en las condiciones oceanográficas de la región.
Entre los factores que pueden modular esta variabilidad destaca la posición del Frente Balear, una estructura oceanográfica asociada a gradientes de salinidad entre masas de agua de distinto origen. El estudio revela que los desplazamientos de este frente desempeñan un papel clave en la dispersión y retención de partículas, ya que pueden modificar significativamente la permanencia de huevos y larvas en las áreas de reproducción, con posibles implicaciones para el reclutamiento de las poblaciones de grandes pelágicos.
El trabajo pone de manifiesto la importancia de integrar observaciones oceanográficas y modelos numéricos de alta resolución para estudiar procesos complejos que difícilmente pueden observarse directamente en el océano.
Estos resultados pueden contribuir a mejorar los sistemas de evaluación y asesoramiento pesquero, incorporando información oceanográfica en la comprensión de la dinámica poblacional de especies de alto interés comercial y ecológico.
La primera autora del estudio, Andrea Casaucao, subraya que "este conocimiento es fundamental para mejorar la conservación de especies de gran valor ecológico como el atún rojo, el pez espada o el atún blanco del Mediterráneo".
El trabajo se ha realizado en el marco de los proyectos Baleatún, Tunawave y Tunibal, y han contado con la colaboración del Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados, Imedea (CSIB-UIB) y del Instituto de Ciencias Marinas de Andalucía (ICMAN-CSIC).








