El Niño de 2026 reabre el recuerdo del devastador episodio climático de 1877-1878

Aunque los científicos insisten en que comparar ambos episodios no significa que vaya a repetirse de la misma forma

Pablo S. Molina | Mallorca, 01 de Junio de 2026 | 09:31h

El posible desarrollo de El Niño en 2026 ha vuelto a poner sobre la mesa uno de los episodios climáticos más extremos de la historia reciente: el fenómeno registrado entre 1877 y 1878, asociado a sequías prolongadas, pérdidas de cosechas y hambrunas masivas en varias regiones del planeta. Sin embargo, los expertos insisten en que comparar ambos episodios no significa que la historia vaya a repetirse de la misma forma ni que el evento actual vaya a ser necesariamente peor.

La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) mantiene que El Niño tiene una alta probabilidad de desarrollarse durante 2026 y continuar durante el invierno del hemisferio norte 2026-2027. Aun así, la intensidad final del episodio sigue siendo una de las grandes incertidumbres de la previsión climática.

QUÉ ES EL NIÑO Y POR QUÉ PREOCUPA

El Niño es la fase cálida del fenómeno conocido como El Niño-Oscilación del Sur, una alteración natural del sistema océano-atmósfera en el Pacífico ecuatorial. Cuando aparece, las aguas superficiales del Pacífico central y oriental se calientan más de lo habitual, modificando la circulación atmosférica y alterando los patrones de lluvia y temperatura en distintas regiones del mundo.

Fenómenos como El Niño fueron el marco temporal para la evolución de nuestra especie

Patrones climáticos como El Niño fueron impulsores principales del cambio ambiental en el África subsahariana en los...

Sus efectos no son iguales en todos los lugares. En algunas zonas puede favorecer lluvias intensas e inundaciones, mientras que en otras puede agravar las sequías, elevar las temperaturas o afectar a la producción agrícola. Por eso, cada episodio de El Niño se vigila de forma especial, sobre todo cuando coincide con un contexto de calentamiento global y océanos anormalmente cálidos.

EL PRECEDENTE DE 1877-1878

El episodio de 1877-1878 está considerado uno de los grandes eventos climáticos de los últimos siglos. Durante aquellos años, amplias zonas de Asia, África y Sudamérica sufrieron sequías extremas, malas cosechas y crisis alimentarias que derivaron en hambrunas de enorme magnitud.

Las estimaciones citadas por investigadores de Columbia Climate School sitúan el impacto de la Gran Hambruna de 1876-1878 entre 30 y 60 millones de fallecidos en todo el mundo. India, China y Brasil fueron algunos de los territorios más golpeados, aunque los efectos de la sequía se extendieron a otras regiones.

Los estudios científicos apuntan a que El Niño tuvo un papel importante en aquella crisis, pero no fue el único factor. También influyeron otras anomalías oceánicas, las condiciones del Atlántico y del Índico, la vulnerabilidad social, la gestión política de las hambrunas, la falta de infraestructuras y la ausencia de sistemas modernos de alerta y respuesta.

UN MUNDO MÁS CÁLIDO QUE EN EL SIGLO XIX

La comparación con 1877-1878 resulta especialmente inquietante porque aquel episodio se produjo en un planeta más frío que el actual. Hoy, la temperatura media global es más alta, los océanos acumulan más calor y los fenómenos meteorológicos extremos se desarrollan sobre una atmósfera con mayor capacidad para retener humedad.

Esto no significa que El Niño de 2026 vaya a provocar una catástrofe similar, pero sí aumenta la preocupación científica. Un episodio intenso en un mundo más cálido puede contribuir a reforzar olas de calor, sequías, lluvias extremas y alteraciones en los cultivos en determinadas regiones.

La Organización Meteorológica Mundial ha advertido de que las temperaturas globales seguirán situándose en niveles muy altos durante los próximos años y que existe una elevada probabilidad de que al menos un año entre 2026 y 2030 supere a 2024 como el más cálido registrado.

CÓMO SE RECONSTRUYE UN EPISODIO DE HACE CASI 150 AÑOS

Una de las preguntas más habituales es cómo pueden los científicos conocer la magnitud de un episodio climático ocurrido antes de la era de los satélites. La respuesta está en la combinación de múltiples fuentes.

Para estudiar eventos como el de 1877-1878 se utilizan registros históricos de lluvia, datos de temperatura recogidos por barcos, documentos agrícolas, informes sobre cosechas y hambrunas, anillos de árboles, corales, sedimentos marinos y modelos climáticos modernos. Todas esas pistas permiten reconstruir cómo se comportaron los océanos, la atmósfera y las precipitaciones hace más de un siglo.

En el caso de 1877-1878, los datos apuntan a un episodio de El Niño muy intenso y prolongado, acompañado de condiciones excepcionales en otros océanos. Esa combinación contribuyó a una sequía de alcance global que afectó a millones de personas.

NO HAY QUE DAR POR HECHO UN ESCENARIO CATASTRÓFICO

Pese a la preocupación, los expertos insisten en que no se debe presentar El Niño de 2026 como una catástrofe segura. Las previsiones actuales indican una alta probabilidad de desarrollo del fenómeno, pero todavía hay incertidumbre sobre su fuerza, su duración y sus impactos regionales.

Además, el mundo actual cuenta con herramientas que no existían en el siglo XIX: satélites, modelos de predicción, sistemas de alerta temprana, reservas alimentarias, redes de ayuda humanitaria y una mayor capacidad de seguimiento meteorológico. Estos avances no eliminan los riesgos, pero sí permiten anticipar impactos y reducir daños si las medidas se aplican a tiempo.

El verdadero mensaje de fondo no es que 2026 vaya a repetir exactamente lo ocurrido en 1877-1878, sino que un El Niño intenso en un planeta más cálido puede tener consecuencias importantes. Por eso, los científicos piden prudencia, vigilancia y preparación, especialmente en las regiones más expuestas a sequías, inundaciones, olas de calor y problemas de seguridad alimentaria.

La naturaleza ya ha mostrado en el pasado hasta dónde puede llegar un episodio extremo. La diferencia es que ahora la ciencia permite observarlo con mucha más precisión y actuar antes de que sus efectos se conviertan en una crisis mayor.

Sentimiento general

Si te equivocas de voto, puedes desmarcarlo volviendo a hacer clic en el voto erróneo.
0
Comentarios

Hola!, escribe un comentario para esta noticia.Comentar


Curiosidades
Mascotas