Protesta educativa por la eliminación del catalán para acceder a plazas de difícil cobertura
La plataforma sostiene que el problema de cobertura en educación se debe a la vivienda y a las condiciones laborales
cronicabalear.es | Mallorca, 14 de Abril de 2026 | 13:20h

Varias decenas de personas se han concentrado este martes frente al Parlament balear para protestar contra la eliminación del requisito del catalán para acceder a plazas docentes de muy difícil cobertura.
La movilización, convocada por la Xarxa Educativa per la Llengua, ha reunido a poco menos de medio centenar de personas, la mayoría ataviadas con las tradicionales camisetas verdes reivindicativas y sosteniendo una pancarta en la que se podía leer el lema 'Llengua, escola, dignitat'.
Los docentes sin catalán no tendrán plaza en propiedad en Baleares
Los docentes que cubran plazas de muy difícil cobertura en centros educativos de Baleares y se les exima del catalán...
Los ruidos de los silbatos y las consignas como 'Amb na Prohens, la llengua no es consens' o 'El problema de la llengua el PP el crea' han sido las principales críticas hacia el Ejecutivo autonómico.
La portavoz de la plataforma, Catalina Bibiloni, ha defendido en declaraciones a los medios de comunicación que la problemática para cubrir las plazas de difícil cobertura no es el conocimiento del catalán, sino los elevados precios de la vivienda y de la vida en general.
En este sentido, ha subrayado que la falta de inversión en educación y de mejoras económicas para el profesorado hace que "no haya vocación docente".
Precisamente, durante la protesta, la Xarxa Educativa per la Llengua ha leído un manifiesto alertando de que el abandono de los docentes no se produce por falta de vocación sino por las condiciones de la profesión.
"En Baleares no se afrontan estos problemas y, en cambio, se impulsan medidas que debilitan el sistema educativo", han criticado, haciendo referencia a la eliminación del requisito del catalán en plazas de muy difícil cobertura.
Esta medida, a su entender, vulnera el derecho del alumnado a aprender en catalán, dificulta el funcionamiento de los centros y "aumenta la tensión" en las aulas.








