"Si la echa, se lo llevan detenido": obligado a convivir con la mujer que presuntamente mató a su perra en Llucmajor
La familia denuncia la falta de medidas cautelares mientras la investigada sigue en la vivienda pese a no acudir al juzgado
Isaac Hernández | Mallorca, 07 de Abril de 2026 | 14:51h

El caso de maltrato animal que ha conmocionado a Mallorca bajo el lema #JusticiaParaParis ha dado un giro dramático al revelarse la situación de indefensión que vive el propietario de la perra. Emilia Moya, nieta del hombre que mantenía una relación con la presunta agresora —a quien ella considera su abuelo—, ha denunciado en declaraciones a Crónica Balear que este se ve obligado a seguir compartiendo techo con la mujer que supuestamente mató a su mascota.
La situación legal ha llegado a un punto crítico debido a que la presunta autora de los hechos se encuentra empadronada en la vivienda de Llucmajor. Según explica la familia, esto impide que el hombre pueda expulsarla del domicilio por sus propios medios: "Si la echa, se lo llevan detenido", asegura la nieta, refiriéndose a las posibles consecuencias legales por coacciones o desahucio arbitrario a las que se enfrentaría su abuelo si intentara sacarla de casa.
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Ante lo que la familia considera una falta de contundencia por parte de la Guardia Civil de la localidad, han decidido elevar el caso y denunciar los hechos ante el Seprona (Servicio de Protección de la Naturaleza). El entorno de la víctima critica que, por el momento, no se hayan tomado cartas en el asunto de manera efectiva ni se hayan dictado medidas cautelares que pongan fin a esta convivencia forzada tras el violento episodio.
En el aspecto forense, el cuerpo de Paris, la perrita de apenas un kilo y medio de peso, se encuentra a la espera de una segunda autopsia. Los primeros exámenes ya revelaron un hematoma de dos centímetros en la cabeza y lesiones irreversibles en los pulmones. Según ha detallado la propia Emilia Moya, la veterinaria que atendió el caso fue tajante al afirmar que las heridas no pudieron ser causadas por el ataque de otro perro, reforzando la tesis de una agresión humana.
SIN PRESENTARSE EN LOS JUZGADOS A PESAR DE SER CITADA
La tensión en el domicilio es máxima, ya que en la vivienda residen actualmente otros dos perros y un gato que conviven con la mujer. A pesar de que la presunta agresora fue citada en los juzgados y no se presentó a la comparecencia tras haber sido dada de alta del centro sanitario donde ingresó por la ingesta de pastillas, la jueza encargada del caso no ha dictado por ahora una orden de búsqueda y captura ni una orden de alejamiento.
Bajo el hashtag #JusticiaParaParis, las redes sociales continúan clamando por una resolución inmediata. La familia insiste en que no parará hasta que se tomen medidas legales que garanticen la seguridad de los animales y las personas que, a día de hoy, siguen compartiendo espacio con la investigada.








