Pesadilla tras el 'sí, quiero': unos mallorquines denuncian al fotógrafo de su boda
El profesional les exige 4.000 euros "en negro" por un material que inicialmente se pactó a cambio de cuadros
Isaac Hernández | Mallorca, 18 de Marzo de 2026 | 14:58h

Lo que debía ser el recuerdo del día más feliz de sus vidas se ha convertido en una batalla y en un acoso constante. La reconocida pintora Sandra de Jaume y el productor audiovisual Gabriel Morell, residentes en Santa Maria del Camí, han dado por perdidas las fotografías de su boda, celebrada el pasado 30 de septiembre de 2025 en la Catedral de Mallorca (La Seu), tras entrar en un grave conflicto con el profesional encargado de inmortalizar el evento.
La pareja decidió confiar el trabajo a un fotógrafo con el que mantenían una relación de amistad y con quien ya habían colaborado anteriormente. El trato original consistía en un intercambio artístico: el pago sería un cuadro de gran formato elaborado por la propia De Jaume, acuerdo que más tarde se modificó a tres obras de menor tamaño. Sin embargo, la falta de comunicación previa al enlace —el fotógrafo nunca acudió a las reuniones de organización— fue el primer síntoma de que algo no iba bien.
Tras un mes de espera después de la ceremonia, el matrimonio reclamó el material. La respuesta inicial fue que el profesional "quería hacer algo muy grande" y que por ello tardaría más. "Incluso por mi cumpleaños le pedimos una sola foto como detalle, nos pidió el correo electrónico, pero nunca envió nada", explica la pintora.
DE LOS CUADROS A LOS 4.000 EUROS “EN NEGRO”
El punto de inflexión llegó el pasado mes de febrero. Tras meses de largas, el matrimonio asegura que el fotógrafo cambió radicalmente las condiciones: rechazó los cuadros pactados y exigió el pago de 4.000 euros en efectivo, además de otros 500 euros en concepto de un ramo de flores que su mujer les había regalado el día de la boda.
A partir de ese momento, la situación derivó en un escenario de hostilidad que ha acabado en los juzgados. El matrimonio ha interpuesto una denuncia por coacciones, relatando episodios en los que el fotógrafo presuntamente acudió a su domicilio a golpear la puerta violentamente. La pareja vincula además este conflicto con otros hechos traumáticos recientes: el lanzamiento de petardos a su terraza y un intento de envenenamiento de sus perros.
Para Sandra y Gabriel, la pérdida de las imágenes de su paso por el altar tiene un trasfondo que va más allá de lo material. "Para nosotros, que somos creyentes, esto nos afecta profundamente; es un momento único que no tenemos guardado", lamentan. La impotencia de no tener ni una sola instantánea de su paso por La Seu.
UNA SEGUNDA BODA BAJO EL ECLIPSE
Ante la convicción de que el fotógrafo no entregará jamás el material, el matrimonio ha tomado una decisión drástica para recuperar su día especial: recrearán la ceremonia este próximo verano.
El evento tendrá lugar el 12 de agosto, coincidiendo con el esperado eclipse solar, en una nueva ubicación y con un equipo profesional distinto. Una forma de "reiniciar" su historia y borrar el amargo recuerdo de un conflicto que ha empañado lo que debía ser un recuerdo eterno.







