La patronal asegura que Hacienda ingresará 180 millones extra este mes solo por la subida del IVA
La patronal de las estaciones de servicio ha exigido al Gobierno una rebaja del IVA del 21 % al 10 % para los carburantes y una reducción del impuesto especial de hidrocarburos, mientras ha advertido de que "por primera vez" desde el inicio del conflicto bélico, el pasado 28 de febrero, se vislumbran señales de destrucción de la demanda.
La Confederación Española de Empresarios de Estaciones de Servicio (CEEES) ha criticado en un comunicado que el Ministerio de Hacienda obtiene una recaudación extra en el IVA de 7 céntimos por litro de combustible como consecuencia del aumento del precio de los carburantes por la guerra en Irán.
La CEES ha denunciado que la Administración General del Estado es "la única beneficiaria de esta crisis" por la recaudación que le genera y ha asegurado que si marzo acabara con los carburantes a los precios actuales, las arcas públicas recibirían una recaudación de 180 millones de euros extraordinarios solo por un mayor ingreso del IVA.
Así, ha desmentido "rotundamente" que las gasolineras se estén beneficiando de esta situación y ha insistido en que, al contrario, son "unas de las principales víctimas de este 'rally' alcista" que, según defienden, está repleto de pymes y micropymes.
La CEES ha destacado que han registrado un estrechamiento de márgenes que ha provocado que las estaciones de servicio tengan que absorber parte de las subidas de los costes de aprovisionamiento para no perder clientes, trabajando "en muchos casos al límite de la rentabilidad".
Asimismo, este encarecimiento del crudo está provocando que el coste de llenar un camión cisterna se haya disparado, lo que ha obligado a los empresarios, según la patronal, a buscar financiación extra solo para mantener su 'stock' operativo y su actividad diaria.
El colectivo ha lamentado que el precio haya alcanzado un umbral que lleva a los ciudadanos a "limitar sus desplazamientos al mínimo indispensable" y, por ello, ha advertido que si no se bajan los impuestos, se producirá una "parálisis económica".