"Busco camareros por 2.000 euros al mes, pero no los encuentro"
Los trabajadores priorizan la conciliación y rechazan el turno partido o trabajar en festivos
Pablo S. Molina | Mallorca, 13 de Marzo de 2026 | 21:41h

La hostelería se enfrenta a una paradoja que amenaza con bloquear la próxima temporada: a pesar de ofrecer salarios que rondan los 2.000 euros brutos, los propietarios de locales denuncian una falta de personal "crónica". El motivo ya no parece ser estrictamente económico, sino un cambio de prioridades en el sector donde la conciliación y la calidad de vida le están ganando el pulso al sueldo mensual.
Testimonios recogidos por Espejo Público aseguran que el perfil del trabajador ha cambiado drásticamente. "No quieren jornadas partidas, trabajar los fines de semana o irse de vacaciones en octubre", lamentan los empresarios. El rechazo a los horarios tradicionales de la restauración está provocando que, incluso con ofertas salariales competitivas, las vacantes permanezcan vacías o se cubran con plantillas efímeras que abandonan el puesto a los pocos días.
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La desesperación por encontrar manos es tal que ha surgido una práctica agresiva entre negocios: el "ojeador" de camareros. Algunos hosteleros denuncian que la competencia envía a personas a sus locales para "tantear" a los empleados en activo: "Les preguntan cuánto ganan y qué horario hacen para intentar llevárselos; es mercadeo total".
Esta situación refleja una realidad que los veteranos del sector confirman. El problema no es solo el dinero, sino la dureza del oficio. Mientras los empresarios acusan a los nuevos perfiles de "exigir demasiado", los trabajadores señalan la esclavitud de unos horarios que impiden disfrutar de un fin de semana libre o de una vida privada normalizada.
Aunque la presión se siente en todo el país, casos recientes en la Comunidad de Madrid ilustran la gravedad del asunto. Dueños de asadores en localidades como Galapagar aseguran que contratarían "a seis personas al momento" por 2.200 euros brutos, pero se topan con el rechazo frontal al turno partido. En el centro de la capital, otros empresarios denuncian que los candidatos acuden a las entrevistas exigiendo trabajar de lunes a viernes y solo en horario de mañana, algo casi imposible de encajar en el modelo de negocio actual de la restauración.








