El informe policial concluye que un cigarrillo prendió un colchón y el humo asfixió a los jóvenes en el trastero
Los Mossos d'Esquadra han confirmado al juzgado que la muerte de cinco menores de entre 14 y 17 años el pasado 16 de febrero en un incendio en el pequeño trastero donde pasaban el tiempo en una azotea en Manlleu (Barcelona) fue accidental, al no ver signos de violencia ni que nadie les encerrara.
Según han informado este viernes fuentes próximas al caso, los Mossos ya han entregado al juzgado el informe de sus primeras conclusiones sobre este incendio, en el que
confirman sus primeras hipótesis de que la muerte por asfixia de estos cinco menores fue accidental. Los cinco menores de entre 14 y 17 años que murieron el pasado lunes en una azotea llena de trasteros en un edificio...
De resultas de la investigación policial se ha determinado que, posiblemente un cigarrillo prendió un colchón que estaba en la zona, pero no dentro del trastero en que estaban los jóvenes, aunque el humo inundó toda el espacio y provocó la asfixia que acabó con sus vidas.
Las víctimas, de origen magrebí, son
un chico de 14 años, tres de 16 y uno de 17 que murieron por asfixia debido al humo, que previamente les dejó aturdidos e inconscientes, lo que les impidió salvarse.
Los cinco jóvenes fallecidos en el incendio en Manlleu (Barcelona), alumnos de instituto de entre 14 y 18 años,...
En su investigación, los Mossos han comprobado que los jóvenes no presentaban quemaduras, que sus cadáveres no tenían signos de violencia, que no había ninguna puerta cerrada en la zona donde estaban, que no hubo ninguna deflagración y que no había restos de ningún acelerador, lo que aleja cualquier sospecha de muerte criminal, según las fuentes.
El fuego apenas generó llama, pero sí una intensa humareda que bajó un par de plantas en el edificio -de cinco pisos- y obligó a varios vecinos a autoevacuarse.
Una vez entregado al juzgado este primer informe de conclusiones, la Unidad de Investigación de los Mossos d'Esquadra en la comarca barcelonesa de Osona continúa trabajando con algunos análisis que todavía siguen pendientes, según las fuentes.
Cinco personas han muerto en el incendio de un trastero habilitado como vivienda en la azotea de un edificio de Manlleu...
El fuego levantó una densa humareda en el interior de un trastero sin luz, en una laberítinca azotea con unos 40 minicubículos de construcción, algunos de ellos abandonados, lo que se convirtió en una trampa que atrapó a las víctimas.
Varios vecinos aseguraron que los cinco fallecidos -cuatro de ellos alumnos del Instituto Antoni Pous de Manlleu-, no eran vecinos de este inmueble, aunque podían subir al trastero que habían convertido en su punto de reunión porque la puerta estaba abierta.
El incendio se desató hacia las 21:00 horas del lunes 16 de febrero en uno de los 40 trasteros situados en la azotea del edificio, ubicado en el número 66 de la calle Montseny, y causó heridas leves a otras cinco personas, cuatro de ellas policías locales -que se pudieron reincorporar a las tareas de rescate tras ser atendidos- y un joven que rechazó ser trasladado a un centro sanitario.