Dos policías, a juicio tras reducir a un detenido que los atacó en Palma
El arrestado también se ha sentado en el banquillo, acusado de un delito de atentado contra la autoridad
Isaac Hernández | Mallorca, 16 de Febrero de 2026 | 14:27h

La Sección Primera de la Audiencia Provincial de Baleares ha celebrado este lunes el juicio contra dos agentes de la Policía Nacional acusados de golpear a un hombre al que detuvieron como supuesto autor de un delito de violencia machista. El procedimiento ha quedado visto para sentencia.
La causa se remonta a la noche del 14 de abril de 2021, cuando varias patrullas acudieron a una calle de Palma tras una llamada al 112. Según se ha expuesto en la vista, la pareja del ahora acusado alertó, entre lágrimas, de que había sido agredida y amenazada de muerte. No obstante, durante el juicio, la víctima ha declarado que el arrestado no la había cogido del cuello y que ahora no considera que él se hubiera mostrado agresivo con ella.
De acuerdo con el relato de uno de los agentes procesados, la intervención fue inmediata. “Entró una llamada a través de la Sala en la que una chica, llorando y con la voz entrecortada, manifestaba que había sido agredida y amenazada de muerte”, ha explicado. Asegura que tardaron apenas 40 segundos en llegar y que localizaron a la mujer en la acera.
También ha relatado que mientras hablaban con ella, la víctima advirtió de la llegada del sospechoso. “Miró sobre mis hombros y me dijo ‘por ahí viene’”. El funcionario ha relatado que el hombre se aproximó “muy envalentonado” y que, al intentar mantener la distancia colocando la mano en su pecho, este le apartó el brazo y le golpeó en la cara, haciendo que se le cayeran las gafas. “Ahí, por supuesto, cambió el tipo de intervención, ya que estamos hablando de un delito de atentado contra la autoridad”, afirma.
SE RESISTIÓ A LA DETENCIÓN
Añade que el encausado se resistió activamente a la detención, que fue necesario reducirlo en el suelo con apoyo de otra patrulla y que incluso dentro del vehículo trató de zafarse. Por ello, indica, hicieron uso de la defensa reglamentaria “evitando zonas vitales del cuerpo”. Ha negado, además, haberle golpeado en la cabeza.
El Ministerio Público sostiene que, cuando los agentes intentaban arrestarlo, el acusado propinó un manotazo a uno de ellos y, ya en el coche policial, golpeó la luna y la puerta trasera, causando daños superiores a 200 euros. No obstante, el fiscal considera que algunos de los impactos recibidos —en concreto en la cabeza— no eran estrictamente necesarios y le provocaron diversos traumatismos.
Por estos hechos, la Fiscalía solicitaba inicialmente 11 meses de prisión para cada uno de los policías por un delito de lesiones y tres años y dos meses para el detenido por lesiones, daños y atentado contra la autoridad.
El arrestado ha ofrecido un relato distinto. Ha negado haber amenazado a su pareja y agredir a los agentes, aunque reconoció que mantuvieron una discusión. “Había bebido cuatro copas y por eso discutimos. A ella no le gustaba nada que bebiera”, ha declarado. Según su testimonio, tras separarse de su pareja se dirigía a su domicilio cuando vio varios coches patrulla. “Pensé que me iban a multar por no llevar mascarilla”, ha afirmado.
ASEGURA QUE VENÍA DEL TRABAJO CUANDO MOMENTOS ANTES HA DECLARADO QUE HABÍA BEBIDO
El mismo sostiene que, después de explicar que acababa de salir del trabajo, “se me acercó un agente alterado y me dijo ‘ahora vas a aprender a respetar a las mujeres’ y me pegó con la porra”. A partir de ese momento, asegura, varios policías se abalanzaron sobre él. “Todos me golpeaban en el cuerpo, pero había uno que me daba en la cara. Yo les dije: ¿qué he hecho? ¿He robado o algo? No sabía por qué me estaban deteniendo”, ha manifestado.
Agrega que fue reducido en el suelo y que, ya en el coche, tras escuchar los gritos de su madre, comenzó a dar patadas. “Rompí la puerta, me bajaron y me dieron una paliza”, sostiene. Será ahora el tribunal quien determine si la actuación policial se ajustó a los protocolos o si, como sostiene la acusación, se produjo un uso excesivo de la fuerza.







