Los vecinos de Son Gual denuncian 25 años de abandono municipal y exigen equipamientos básicos
La entidad vecinal reclama que el Ayuntamiento actúe de forma urgente
cronicabalear.es | Mallorca, 02 de Diciembre de 2025 | 22:09h

La Federación de Vecinos de 'Sa Ciutat de Palma' ha reclamado al Ayuntamiento de Palma que dote de equipamientos esenciales el barrio de Son Gual y que asuma completamente el mantenimiento de la zona. En una nota de prensa este martes, la federación ha lamentado que los vecinos del barrio pagan impuestos pero "no reciben ni siquiera" los servicios básicos.
Según han apuntado, cerca de 1.000 personas viven en los núcleos de Son Gual I y II, en los que conviven viviendas de protección oficial con casas particulares. Aunque estas propiedades pagan un IBI "alto", según los vecinos, el Ayuntamiento "todavía no ha recepcionado totalmente la urbanización", han criticado.
CRÍTICAS POR SOCAVONES, FALTA DE ILUMINACIÓN Y ACERAS DETERIORADAS
Esto ha provocado, a su parecer, calles y calzadas con socavones, farolas que no funcionan o iluminación intermitente, sin ningún banco para poder sentarse, sin ninguna sombra, ni parques infantiles y aceras descuidadas.
Los residentes afirman "sentirse engañados", ya que cuando se entregaron las viviendas de las dos grandes comunidades "ni siquiera había agua corriente".
Para el presidente de la Asociación de Vecinos de Son Gual, Antonio Vázquez, han recibido un trato "desigual". "Pagamos como los demás, pero no tenemos los mismos derechos", ha denunciado, para después reclamar que recepcionen completamente en barrio de Son Gual II.
25 AÑOS DE REIVINDICACIONES SIN RESPUESTA EFECTIVA
Además, ha pedido que el Ayuntamiento "asuma completamente" el mantenimiento del barrio, que invierte y dote de equipamientos públicos la zona y que repare la infraestructura básica. "Llevamos 25 años en esta situación de desigualdad", ha lamentado.
Entre otras cuestiones, han hecho referencia al proyecto de la zona verde de 6.000 metros cuadrados, que presentó la Asociación de Vecinos y que ganó el primer premio en los presupuestos participativos en 2019 con una partida de 100.000 euros. Sin embargo, según han criticado, desde entonces no se ha ejecutado "ni un solo paso visible".
Por otro lado, en abril de 2024 el pleno municipal aprobó dotar a Son Gual II de servicios básicos lo que, a su juicio, fue "una victoria política para los vecinos". No obstante, han apuntado que "aún quedan muchas preguntas sobre cuándo y cómo se transformará este compromiso en realidad".
QUEJAS POR EL TRANSPORTE Y AUSENCIA DE RUTA ESCOLAR
Sobre el transporte, han expuesto que durante muchos años los vecinos han dependido del Transporte a la Demanda (TaD), un servicio gestionado por la EMT que funcionaba mediante taxis. Los vecinos criticaron esta medida argumentando su "ineficacia".
Así, en noviembre de 2024, ante las reclamaciones de la asociación, la EMT reforzó el servicio y lo mejoró con microbuses y en ocasiones buses que "de momento bastan" para dar servicio a los residentes de Son Gual. Igualmente, han denunciado la ausencia de un transporte escolar regular.
Los residentes han hecho hincapié en otros "problemas graves", como son vertidos de escombros, basura abandonada en solares no controlados y basura acumulada en zonas verdes. "Esta dejadez se traduce también en inseguridad peatonal: bocas de incendios destrozadas, señales completamente desgastadas, y zonas a oscuras debido a la mala iluminación, por un nulo mantenimiento", han advertido.
LA ILUMINACIÓN, UNO DE LOS PRINCIPALES “PUNTOS NEGROS”
Pese a algunas mejoras eléctricas, según la Federación, la iluminación pública "continúa siendo uno de los puntos negros". Concretamente, la calle Vallgornera y varias vías adyacentes permanecen sin farolas operativas, lo que obliga a los vecinos a caminar con linternas.
Para los vecinos, a pesar de los progresos en los últimos meses, Son Gual continúa sin equipamientos esenciales, por ejemplo, no hay parque público inaugurado, no existe centro cívico, no hay bancos y el mantenimiento de zonas verdes "sigue siendo insuficiente".
Asimismo, han afeado que los problemas siguen sin resolverse a pesar de haber recurrido en varias ocasiones a la Defensora de la Ciudadanía del Ayuntamiento de Palma y al Defensor del Pueblo a nivel estatal. "La realidad es que Son Gual sigue siendo el recordatorio más persistente de que el crecimiento urbanístico sin planificación tiene consecuencias, y de que hay barrios que, aun formando parte del municipio, continúan viviendo en la periferia no solo geográfica, sino también política", han concluido.







