3I/ATLAS sorprende al Sol: el cometa interestelar que podría no ser natural

El misterioso objeto detectado por la NASA reabre el debate sobre los posibles orígenes artificiales en el espacio

Penélope O. Álvarez | Mallorca, 27 de Octubre de 2025 | 09:48h

El misterioso objeto 3I/ATLAS, detectado por el sistema de alerta temprana ATLAS el pasado 1 de julio desde Chile, ha desconcertado a los astrónomos. Procedente de fuera del sistema solar, su comportamiento ha cambiado drásticamente en los últimos meses, transformando su extraña “anticola” —una estela orientada hacia el Sol— en una cola clásica, como la de un cometa convencional.

El fenómeno, captado en septiembre desde el Observatorio del Teide mediante el Telescopio Óptico Nórdico, contradice las predicciones iniciales. Lo que parecía una rareza sin precedentes se ha convertido en una valiosa fuente de datos sobre la composición y dinámica de los objetos interestelares.

Qué es 3I/ATLAS, el nuevo objeto interestelar que atraviesa el Sistema Solar

El Sistema Solar acaba de recibir una visita excepcional. Astrónomos del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC)...

UN VISITANTE DE OTRO SISTEMA ESTELAR

3I/ATLAS es el tercer objeto interestelar confirmado, tras ?Oumuamua (2017) y 2I/Borisov (2019), según datos de la NASA y la ESA. Su trayectoria hiperbólica revela que no está ligado gravitacionalmente al Sol: llegó desde el espacio interestelar y pronto volverá a él.

El descubrimiento se produjo cuando el objeto se encontraba a 670 millones de kilómetros del Sol, con un perihelio previsto para octubre de 2025, momento en que alcanzará su máxima actividad.

Los estudios espectroscópicos realizados con el telescopio James Webb y el SPHEREx apuntan a que el núcleo de 3I/ATLAS contiene una proporción inusualmente alta de dióxido de carbono (CO?), junto a cantidades menores de monóxido de carbono (CO) y agua congelada (H?O).

A una distancia de 3,32 unidades astronómicas del Sol, el objeto estaba perdiendo alrededor de 150 kilogramos de material por segundo, según cálculos de los astrofísicos David Jewitt y Jane Luu, pioneros en el estudio de cuerpos transneptunianos. Estos datos sugieren que el CO? es el principal agente volátil, responsable de su intensa actividad.

DE ANTICOLA A COLA CLÁSICA

Las imágenes del Telescopio Keck y del Observatorio Gemini Sur confirmaron un fenómeno inusual: la anticola, que en julio apuntaba hacia el Sol, se replegó en septiembre para formar una cola convencional, orientada en la dirección opuesta, como dictan las leyes físicas.

Viaja a 210.000 km/h y viene de otra galaxia: el cometa 3I/ATLAS ya intriga a la ciencia

El recién llegado 3I/ATLAS no es un cometa cualquiera. Su descubrimiento, confirmado este verano desde Chile, lo...

El astrofísico Eric Keto y el profesor Avi Loeb desarrollaron un modelo teórico que explica la transición: al aumentar la temperatura durante la aproximación solar, el CO? sublima y libera fragmentos de hielo. Estos, al desintegrarse, dan paso a partículas más resistentes que terminan conformando la cola clásica. Es, en palabras de Loeb, “un ballet termodinámico donde cada molécula baila al ritmo del Sol”.

Las estimaciones más recientes calculan que 3I/ATLAS ha perdido cerca de dos millones de toneladas de masa durante su paso por el sistema solar interno. Sin embargo, esta cifra representa menos del 0,00005 % de su volumen total.

Los modelos dinámicos elaborados por Loeb, Cloete y Veres apuntan a una masa total superior a 33 000 millones de toneladas, lo que explicaría por qué no se han detectado fuerzas no gravitatorias. El objeto habría perdido solo una capa superficial de cuatro centímetros, una cifra ínfima para un cuerpo de dimensiones estimadas entre 0,3 y 5 kilómetros de diámetro.

EL DEBATE SOBRE SU ORIGEN

El profesor Avi Loeb, conocido por liderar el Proyecto Galileo, ha sugerido que 3I/ATLAS podría no ser un cometa ordinario. Su trayectoria casi alineada con el plano de la eclíptica y su composición anómala le han llevado a asignarle una categoría 2 en su escala de posibles orígenes artificiales, una hipótesis que ha reabierto el debate sobre la naturaleza de los objetos interestelares.

Sin embargo, la mayoría de la comunidad científica se mantiene escéptica. Investigadores del Instituto Max Planck, el Jet Propulsion Laboratory (JPL) y la ESA sostienen que su comportamiento es plenamente compatible con los procesos naturales de sublimación de hielo y polvo, comunes en los cometas.

Según explicó a The Guardian la astrónoma británica Megan Gialluca, “no hay evidencia de que estemos ante un artefacto tecnológico; la física cometaria basta para explicar lo que vemos”.

OBSERVACIONES DECISIVAS EN DICIEMBRE

El verdadero examen llegará a finales de 2025, cuando 3I/ATLAS pase más cerca de la Tierra. Bajo una radiación estimada de 33 gigavatios, el objeto se enfrentará a su máximo estrés térmico.

La NASA y la ESA preparan campañas coordinadas de observación, con la participación de telescopios terrestres y espaciales. También se espera la publicación de nuevas imágenes del Mars Reconnaissance Orbiter (MRO), cuya resolución de 30 km por píxel podría ofrecer una visión lateral inédita.

Pese a los avances, 3I/ATLAS sigue siendo un misterio. Si durante su acercamiento al Sol mantiene un comportamiento estable, confirmará su naturaleza cometaria. Pero si muestra desviaciones, variaciones inesperadas o estructuras inusuales, la comunidad científica podría enfrentarse a una nueva categoría de visitante interestelar.

Sentimiento general

Si te equivocas de voto, puedes desmarcarlo volviendo a hacer clic en el voto erróneo.
0
Comentarios

Hola!, escribe un comentario para esta noticia.Comentar


Curiosidades
Mascotas