Un caballo cae desmayado en el centro de Palma
El incidente ha reavivado las críticas a las galeras
Marina J. Ramos | Mallorca, 07 de Septiembre de 2025 | 12:56h

Un caballo que tiraba de una galera turística se desplomó este sábado por la mañana en pleno centro de Palma, frente a la iglesia de San Nicolás, generando una gran conmoción entre los viandantes y reavivando las críticas hacia el uso de estos animales en jornadas de intenso calor.
El suceso tuvo lugar alrededor de las 11:45 horas, cuando el caballo asignado a la galera número 10 cayó repentinamente al suelo. Según los primeros indicios, el desvanecimiento podría estar relacionado con las altas temperaturas registradas a esa hora, en una jornada especialmente calurosa. Varios turistas y ciudadanos que presenciaron el incidente no dudaron en auxiliar al cochero: lo ayudaron a desatar al animal, intentaron tranquilizarlo y le proporcionaron agua. El caballo permaneció sobre la calzada varios minutos, visiblemente exhausto, hasta que pudo reincorporarse con ayuda. Por el momento no se han detectado lesiones, aunque se espera que el animal sea examinado próximamente.
Testigos presenciales describieron escenas de tensión, con discusiones y empujones entre algunos ciudadanos y el cochero de la galera. La indignación ha reavivado las críticas al sector. “Se tiene que hacer algo. Mucha impotencia y nervios. Tenía sangre… Espero que se difunda y esto llegue a quitarse de las calles”, ha declarado uno de los testigos a 'Crónica Balear'.
EL DEBATE DE LAS GALERAS EN PALMA
El incidente ha vuelto a poner en el centro del debate el uso de caballos para el arrastre de galeras en zonas urbanas, especialmente en los meses de verano. Numerosas asociaciones animalistas y colectivos ciudadanos llevan años denunciando las condiciones a las que son sometidos estos animales, que a menudo deben trabajar largas horas bajo el sol y en entornos de asfalto, con temperaturas que superan los 30 grados.
Además del riesgo de golpes de calor y agotamiento, los críticos señalan que muchos caballos presentan signos de estrés físico y mental. A pesar de que existen normativas municipales que limitan las condiciones en las que pueden operar las galeras, muchos las consideran insuficientes y reclaman la retirada definitiva de esta actividad en Palma.







