Piden la paralización de una planta de residuos peligrosos en el puerto de Palma
ARCA considera que esta actividad representa una grave amenaza paisajística y patrimonial
cronicabalear.es | Mallorca, 14 de Julio de 2025 | 10:47h

La Autoridad Portuaria de Baleares (APB) ha abierto un concurso público para construir y explotar una instalación de pretratamiento de residuos líquidos generados por buques y otras fuentes asimilables, que se ubicaría en el Moll de Sant Carles, en el puerto de Palma. La iniciativa ha provocado la oposición de ARCA (Associació per a la Revitalització dels Centres Antics), que ha presentado alegaciones por considerar que el proyecto representa un riesgo ambiental, visual y patrimonial en una de las zonas más sensibles del puerto.
Según recoge el pliego de condiciones del propio concurso, los residuos a tratar podrían proceder de fuera del ámbito portuario, y algunos de ellos son inflamables y peligrosos.
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UN PROYECTO INDUSTRIAL A GRAN ESCALA
ARCA denuncia que la nueva planta no es ni pequeña ni inocua, como podría parecer. El proyecto contempla una ocupación de 3.389,40 metros cuadrados, con una altura máxima de 10 metros y una edificabilidad de 28.245 metros cúbicos. Además, tendría capacidad para tratar un mínimo de 5 m³ de residuos líquidos por hora, lo que supone un volumen anual de al menos 25.000 m³ de residuos contaminantes e inflamables, muchos de ellos no generados dentro del propio puerto.
La entidad considera que esta actividad representa una grave amenaza paisajística y patrimonial, dado que se situaría en un entorno histórico protegido en el que se encuentran elementos como la Torre y el Faro de Porto Pi, de época medieval, y uno de los últimos reductos de vegetación natural del puerto.
RIESGOS PARA EL ENTORNO Y FALTA DE NECESIDAD
ARCA recuerda que actualmente ya existen dos pequeñas instalaciones en el puerto con capacidad suficiente para gestionar los residuos líquidos generados por los barcos, por lo que considera innecesaria la construcción de una nueva planta de gran escala. Añade además que fomentar este tipo de actividad puede derivar en más contaminación y tráfico de camiones cisterna con residuos peligrosos, lo que incrementaría los riesgos para la seguridad y el medio ambiente.
UN POLÍGONO INDUSTRIAL EN UNA ZONA PATRIMONIAL
Según la asociación, la suma de este nuevo proyecto a otras actividades industriales en la zona -como la reparación de grandes embarcaciones- está convirtiendo progresivamente el área portuaria en un gran polígono industrial, en contra del discurso institucional de “relación puerto-ciudad” y recuperación de espacios para la ciudadanía. “Los hechos demuestran lo contrario: no se tiene en cuenta ni a la ciudadanía ni al patrimonio histórico de Palma”, afirman.
ARCA ha solicitado la suspensión cautelar del concurso y advierte que el proyecto debería someterse a informes de impacto patrimonial, en cumplimiento de las obligaciones legales de protección del entorno histórico del puerto de Palma.
Para la entidad, lo que está en juego no es solo una parcela industrial más, sino la conservación del carácter histórico y ambiental de una zona que forma parte de la memoria y el paisaje de la ciudad.








