"No aguanto más presión": el mensaje de despedida que dejó David Lafoz antes de quitarse la vida
Su trágico final ha generado polémica y malestar entre el sector agrario de España
Isaac Hernández | Mallorca, 11 de Julio de 2025 | 15:07h

El fallecimiento de David Lafoz, joven agricultor de 27 años, ha provocado una fuerte sacudida en el entorno agrario nacional. Natural de Belchite, Lafoz se quitó la vida el pasado miércoles en su explotación agrícola, dejando tras de sí un mensaje en redes sociales que ha generado una oleada de indignación, tristeza y debate sobre la situación del campo español.
En su cuenta de Instagram, el joven escribió: "Lo siento por despedirme de esta manera tan cobarde, pero no aguanto más presión, no aguanto estar discutiendo todos los días con gente, no aguanto más inspecciones de Hacienda ni de Trabajo, no aguanto trabajar 18 horas para no vivir". Poco después, se confirmaba su fallecimiento.
David era conocido por su implicación activa en las protestas del campo que se intensificaron a partir de 2023 y durante todo 2024. Fue uno de los rostros más visibles del movimiento agrario en Aragón y participó en varias tractoradas, incluidas las que llegaron a bloquear puntos clave en Zaragoza. Su imagen cobró relevancia nacional cuando estacionó su tractor frente a la sede de las Cortes de Aragón como gesto de protesta simbólica contra las políticas agrícolas y la presión institucional.
Además de su activismo, Lafoz participó en varias acciones solidarias. Destacó su ayuda desinteresada en labores de limpieza y recuperación tras el paso de la DANA que afectó a la Comunidad Valenciana en octubre del año pasado, así como su colaboración habitual con agricultores vecinos en situaciones de emergencia.
En el plano político, concurrió como candidato por Vox en las elecciones municipales de 2023 en Belchite, un paso que consolidó aún más su perfil como referente entre un sector agrario cada vez más movilizado.
ACUSACIONES DE PRESIÓN INSTITUCIONAL
Diversos colectivos agrarios y medios de comunicación han denunciado en los últimos días el elevado nivel de presión administrativa y fiscal al que Lafoz se habría visto sometido. Agricultores de distintas regiones han apuntado a un “acoso” por parte de Hacienda y de la Inspección de Trabajo, sumado a dificultades para acceder a las ayudas de la PAC y a sanciones recurrentes, como parte del contexto que habría contribuido a su situación personal.
Jordi Ginabreda, portavoz del Gremi de la Pagesia en Cataluña, fue uno de los que criticó abiertamente el papel de la Administración. “No es una muerte aislada. Es el resultado de una estructura que aprieta sin escuchar, que castiga sin entender el sacrificio diario del campo”, afirmó.
El jueves se celebró el funeral de David Lafoz en la iglesia de San Martín de Belchite, donde más de 2.000 personas, incluyendo familiares, vecinos y compañeros del sector, acudieron a rendirle homenaje. Decenas de tractores acompañaron el acto en señal de respeto y protesta silenciosa. En localidades como Lleida también se organizaron concentraciones de apoyo, como la convocada frente a la sede de Hacienda, donde agricultores catalanes expresaron su repulsa por lo ocurrido y exigieron un cambio en las políticas agrarias.
La Unió de Pagesos, JARC, Asaja, AEGA y el Gremi de la Pagesia, entre otras entidades, han mostrado públicamente su dolor por la pérdida y han pedido a las autoridades una revisión profunda de los procedimientos de control y fiscalización en el sector primario.
DEBATE Y PREOCUPACIÓN: EN FRANCIA UN AGRICULTOR SE SUICIDA CADA DOS DÍAS
El caso de David Lafoz ha abierto nuevamente el debate sobre las condiciones de vida y trabajo en el mundo rural. Diversos estudios y asociaciones llevan años alertando del creciente malestar emocional que sufren muchos agricultores, sometidos a jornadas extenuantes, falta de relevo generacional, ingresos inestables y una carga burocrática cada vez más compleja.
A raíz de esta tragedia, se ha reavivado también el debate sobre la salud mental en el campo y la necesidad urgente de incorporar redes de apoyo psicológico y asesoramiento jurídico adaptadas a la realidad agraria. En Francia, por ejemplo, un informe reciente de la Comisión Europea reveló que un agricultor se suicida cada dos días, una tendencia preocupante que muchos temen que también se reproduzca en España si no se actúa de forma preventiva.
AYUDA
Si estás pasando por un mal momento o tienes ideas suicidas, puedes llamar al Teléfono de la Esperanza (971 46 11 12), una línea telefónica a la que se puede llamar de forma anónima donde voluntarios atienden 24 horas al día a cualquier cuestión de salud emocional. Proporcionan atención, comprensión y ayuda a personas que estén pasando algún momento muy difícil, con cualquier tipo de crisis.
El Ministerio de Sanidad cuenta con la línea de atención a la conducta suicida (024) en la que se ofrece ayuda a personas con pensamientos, ideaciones o riesgo de conducta suicida, y a sus familiares o personas cercanas. Es un servicio nacional, gratuito y confidencial disponible las 24 horas del día, los 365 días del año.
En caso de emergencia vital inminente puede llamar directamente al teléfono de emergencias 112.







