¿Cómo será el túnel subterráneo que conectará España con Marruecos?
Según las estimaciones actuales, la infraestructura podría estar operativa en torno al año 2040
Alicia D. Romero | Mallorca, 11 de Julio de 2025 | 19:39h

Después de más de cuatro décadas de estudios e intentos fallidos, el proyecto del túnel submarino entre España y Marruecos ha vuelto a ponerse en marcha. Según las estimaciones actuales, la infraestructura podría estar operativa en torno al año 2040, una fecha más realista tras descartarse el objetivo inicial de tenerlo listo para el Mundial de fútbol de 2030, que organizarán conjuntamente España, Portugal y Marruecos.
Se trataría de una conexión ferroviaria de entre 42 y 60 kilómetros -unos 28 de ellos bajo el mar- que uniría la ciudad española de Tarifa con la localidad marroquí de Punta Malabata, cerca de Tánger. El proyecto es gestionado por la Sociedad Española de Estudios para la Comunicación Fija a través del Estrecho de Gibraltar (SECEGSA) y su homóloga marroquí, la SNED.
En la actualidad, están en marcha dos estudios clave: uno geotécnico, centrado en el Umbral de Camarinal —zona rocosa del fondo marino donde se planea excavar el túnel— y otro sobre la sismicidad del Estrecho. Ambos informes estarán finalizados previsiblemente en septiembre de 2025. Los trabajos están siendo llevados a cabo por la empresa Herrenknecht Ibérica, especializada en túneles de alta complejidad.
FINANCIACIÓN Y OBJETIVOS
La inversión prevista asciende a unos 15.000 millones de euros, con aportaciones de España, Marruecos y financiación parcial de la Unión Europea. En 2024 ya se concedieron 2,7 millones de euros en ayudas para avanzar en la fase de estudios preliminares.
El túnel estará diseñado para el tráfico ferroviario de pasajeros y mercancías, con un segundo tubo previsto para fases posteriores. Se calcula que la infraestructura podría permitir el paso de más de 12 millones de personas y cerca de 13 millones de toneladas de mercancías al año, con un tiempo estimado de viaje entre Madrid y Casablanca de unas cinco horas y media, frente a las doce actuales utilizando ferry y carretera.
A pesar del impulso político y financiero, el proyecto afronta importantes retos técnicos. El Estrecho de Gibraltar es una zona de gran profundidad -con puntos de hasta 475 metros- y presenta una elevada actividad sísmica, lo que complica la construcción y obliga a emplear tecnología de vanguardia y métodos de perforación altamente especializados.
Además, el fondo marino en esa área está compuesto por materiales geológicamente complejos, que requerirán una evaluación exhaustiva antes de iniciar la excavación.
UN PROYECTO GEOSTRATÉGICO
El túnel submarino es considerado una infraestructura de enorme valor estratégico, no solo por conectar Europa con África por vía terrestre, sino por el impulso que puede dar al comercio, la logística y el turismo entre ambos continentes. También se enmarca en los planes de la Unión Europea para reforzar las conexiones intercontinentales y diversificar las rutas comerciales.
Aunque el calendario apunta a 2040, la ejecución dependerá del ritmo de los estudios técnicos, el compromiso financiero de las partes implicadas y la estabilidad política necesaria para garantizar su desarrollo.







