Condenado un joven que asaltó a unas chicas diciendo "menos mal que no llevo un machete encima"
El acusado ha aceptado tres años de prisión y el pago de más de 6.000 euros
Isaac Hernández | Mallorca, 17 de Junio de 2025 | 13:42h

La magistrada del juzgado de lo Penal número de Palma ha condenado este martes a tres años de prisión a un joven de 20 años acusado de robar a dos chicas e intentarlo también con un hombre que iban andando por la calle y agredir a un policía cuando iba a ser encerrado en el calabozo. Sin embargo, el sentenciado no entrará en prisión, ya que su abogado ha solicitado su suspensión y la Sala se la ha concedido.
Los hechos, según el escrito de acusación, sucedieron en torno a las 3.45 horas de la madrugada del 30 de julio de 2023, cuando el enjuiciado junto a dos menores abordaron a dos chicas que iban andando por el passeig de Mallorca exigiéndoles tabaco o algo de dinero. Al negarse, el condenado comenzó a decir "menos mal que no llevo un machete encima, porque si no os rajaba a todos".
No obstante, decidieron seguir a las víctimas hasta darles alcance y propinarles empujones, puñetazos, agarrones de pelo, escupitajos y patadas. Asimismo, los jóvenes lograron hacerse con una llave que llevaba una de las chicas, valorada en 450 euros. A consecuencia de lo sucedido, una de las afectadas sufrió una fractura en la nariz y estrés postraumático.
Lejos de darse por satisfechos, los sospechosos se dirigieron sobre las 7.00 horas hacia la zona de Dalt Murada, donde increparon a un hombre que iba paseando con un amigo. Le pidieron dinero y cuando la víctima se negó uno de ellos le dijo "no seas tonto, dame el dinero que va a ser peor", a la vez que le iban propinando puntapiés. Al ver que el amigo llamaba a la policía, salieron corriendo.
AGREDIÓ A UN POLICÍA EN EL CALABOZO
Tras el robo frustrado, la policía detuvo sobre las diez de la mañana del mismo día al único mayor de edad entre los implicados y lo trasladaron a las dependencias policiales, donde propinó una patada en la rodilla al agente que le quitó las esposas para que entrase en el calabozo. Dada la situación, el funcionario se vio obligado a reducirlo y encerrarlo. El policía necesitó asistencia médica y dos días de recuperación tras el incidente.
Finalmente, el joven acusado de varios delitos, ha reconocido los hechos durante el juicio oral y ha aceptado la condena de tres años de cárcel -que finalmente no cumplirá, a cambio de no delinquir durante ese periodo de tiempo- y a pagar un total de 6480 euros en concepto de responsabilidad civil.







