La mayoría de los helados de tarrina contiene aditivos no recomendables
Estos productos distan mucho de la receta tradicional elaborada con leche, huevo y azúcar
Alicia D. Romero | Mallorca, 06 de Junio de 2025 | 09:55h

Un estudio reciente de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) sobre 32 helados de tarrina de sabores chocolate, vainilla y caramelo disponibles en supermercados revela datos preocupantes sobre su composición. La gran mayoría de estos productos distan mucho de la receta tradicional elaborada con leche, huevo y azúcar. En su lugar, se utilizan ingredientes más baratos, aditivos poco recomendables y una cantidad reducida o nula de lácteos.
ESCASOS LÁCTEOS Y ABUSO DE GRASAS VEGETALES
Uno de los aspectos que más llama la atención del análisis es la escasez -o incluso la ausencia- de lácteos, un ingrediente básico en los helados. Según la normativa vigente, se exige al menos un 8% de materia láctea en los denominados “helados de crema” y un 2,5% en los “helados de leche”. Sin embargo, en la categoría de “helados” sin apellidos, no hay requerimientos específicos. Esto permite a los fabricantes reducir costes eliminando la leche de sus fórmulas.
Solo 8 de los 32 helados analizados utilizan lácteos de forma exclusiva. El resto los sustituye, total o parcialmente, por grasas vegetales de coco, palma o girasol, que alteran notablemente el sabor final del producto, alejándolo del que se espera de un helado de calidad.
EXCESO DE AZÚCARES AÑADIDOS Y JARABES
El azúcar también brilla por su ausencia en la mayoría de los productos. Tan solo 3 de los 32 helados incluyen azúcar como único edulcorante. Los demás recurren a mezclas con jarabes de glucosa y fructosa, aditivos que abaratan la producción pero deterioran el sabor y la calidad nutricional. Estas combinaciones no solo hacen los helados más dulces y empalagosos, sino que también afectan su textura y valor energético.
ADITIVOS CONTROVERTIDOS EN CASI TODOS LOS PRODUCTOS
Los helados industriales destacan también por su elevado grado de procesamiento. En los 32 productos analizados se encontraron hasta 20 tipos distintos de aditivos, con una media de cuatro por producto. Aunque algunos cumplen funciones legítimas como conservar y estabilizar el producto, otros sirven para enmascarar la baja calidad de los ingredientes principales.
Entre los más preocupantes están el E-442, E-471, E-472c y los espesantes del grupo E-14XX, presentes en 28 de los 32 helados. Estos aditivos, empleados como emulgentes, emulsionantes y espesantes, están señalados por la OCU y otras organizaciones de consumidores europeas por sus posibles riesgos para la salud, según diferentes estudios científicos. También se utilizan colorantes y lecitinas para simular la presencia de yema de huevo o vainilla, ingredientes que en muchos casos están ausentes.
APORTE CALÓRICO Y VALORACIÓN DEL SABOR
El análisis nutricional muestra que los helados de caramelo son los más calóricos, con una media de 268 kcal por cada 100 gramos. Les siguen los de chocolate con 236 kcal y los de vainilla con 195 kcal. En cuanto a la degustación, la OCU contó con un panel de expertos pasteleros que valoraron negativamente la mayoría de los productos.
Los helados de caramelo resultaron en general demasiado dulces, los de vainilla fueron calificados como insípidos o con sabor artificial, y los de chocolate obtuvieron las mejores valoraciones, aunque solo ligeramente por encima del resto.







