Cuidado con "tomar el fresco": la tradición de sacar sillas a la calle puede costarte una multa
Las sanciones pueden variar si no se respetan las ordenanzas
Alicia D. Romero | Mallorca, 02 de Junio de 2025 | 16:28h

Sacar sillas y mesas a la puerta de casa para charlar al aire libre con vecinos y familiares es una costumbre profundamente arraigada en muchas localidades españolas durante las noches de verano. Esta práctica, popularmente conocida como “tomar el fresco”, ha generado una gran controversia en redes sociales después de que la Policía Local de Santa Fe, en Granada, recordara su regulación.
A través de un comunicado, los agentes advierten que colocar mobiliario en la vía pública está sujeto a normativa:
"Sabemos que sacar sillas o mesas a la puerta es tradición en muchos pueblos, pero la vía pública está regulada. Si la Policía pide retirarlas, hazlo por respeto y convivencia. Con civismo y sentido común no hay molestias. ¡Gracias por colaborar!".
El aviso ha generado un intenso debate en redes sociales, donde miles de personas han expresado su desacuerdo, al considerar que se trata de una tradición inofensiva que fomenta la vida comunitaria en los pueblos.
QUÉ DICE LA LEY SOBRE USAR LA CALLE PARA "TOMAR EL FRESCO"
Desde el punto de vista legal, esta cuestión está contemplada en la Ley de Bases del Régimen Local (Ley 7/1985), que establece que son los propios ayuntamientos quienes pueden regular el uso del espacio público mediante ordenanzas municipales.
En concreto, el artículo 25 de la ley indica que los municipios tienen competencias para gestionar actividades que respondan a las necesidades de su comunidad, lo que incluye el uso de la vía pública. Por su parte, el artículo 139 permite a los ayuntamientos establecer infracciones y sanciones cuando se incumplen las normas locales sobre el uso del espacio urbano, equipamientos e instalaciones.
ORDENANZAS Y MULTAS: DEPENDE DE CADA MUNICIPIO
Así, aunque en muchos lugares se tolera sacar sillas a la calle durante las noches de verano, cada ayuntamiento puede regular esta práctica de forma distinta, y las sanciones pueden variar si no se respetan las ordenanzas. Por ello, es importante consultar la normativa local para evitar posibles multas.







