Un fármaco experimental logra reducir el consumo de cocaína y alcohol en personas con adicción
El uso de cocaína continúa siendo una preocupación creciente para la salud pública
Alicia D. Romero | Mallorca, 08 de Abril de 2025 | 12:09h

Un fármaco experimental denominado mavoglurant ha mostrado resultados prometedores en la reducción del consumo de cocaína y, en menor medida, de alcohol entre personas con trastorno por consumo de esta droga, según un nuevo estudio publicado en la revista Science Translational Medicine. Los resultados se han obtenido tras un ensayo clínico de fase 2 con 68 participantes y apuntan a que esta molécula podría convertirse en una posible nueva vía terapéutica para tratar la adicción a estas sustancias.
Aunque se necesitan estudios más amplios y de mayor duración, los investigadores consideran que los datos obtenidos justifican una exploración más profunda del fármaco en el ámbito de las adicciones.
LA ADICCIÓN A LA COCAÍNA, UN PROBLEMA DE SALUD PÚBLICA
El uso de cocaína continúa siendo una preocupación creciente para la salud pública, ya que puede ocasionar muertes prematuras, problemas de salud crónicos y serios trastornos sociales para quienes la consumen. La revista científica recuerda que se trata de una sustancia con alto potencial adictivo, lo que hace aún más urgente el desarrollo de tratamientos eficaces.
Investigaciones previas ya habían identificado que un receptor cerebral llamado mGluR5 desempeña un papel fundamental tanto en la adicción a la cocaína como en los mecanismos de recompensa del cerebro. En estudios con animales, se observó que bloquear este receptor podía inhibir la autoadministración y la búsqueda compulsiva de droga en roedores, lo que alentó su estudio en humanos.
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RESULTADOS DEL ENSAYO CON MAVOGLURANT
El ensayo clínico de fase 2, liderado por Baltazar Gómez-Mancilla (Universidad McGill, Canadá) junto a otros centros internacionales, incluyó a 68 adultos de entre 18 y 57 años con diagnóstico de trastorno por consumo de cocaína. Durante 98 días, los participantes recibieron mavoglurant o un placebo, dos veces al día por vía oral.
Para evaluar la eficacia del tratamiento, los investigadores analizaron tanto autoinformes retrospectivos de los participantes como muestras de orina y cabello, buscando metabolitos que evidenciaran el consumo de cocaína. Los resultados mostraron que quienes tomaron mavoglurant redujeron significativamente el número de días de consumo y también se observó una menor ingesta de alcohol, lo que podría indicar la existencia de mecanismos neurobiológicos comunes entre ambas adicciones.
EFECTOS SECUNDARIOS Y LIMITACIONES DEL ESTUDIO
El fármaco provocó principalmente efectos secundarios leves, como dolor de cabeza y mareos, y un 76 % de los participantes completó el tratamiento. Sin embargo, los investigadores advierten que el estudio tiene limitaciones importantes, como su duración relativamente corta y el tamaño reducido de la muestra.
Desde los Institutos Novartis para la Investigación Biomédica, que también han participado en el ensayo, se destaca la necesidad de realizar estudios adicionales con poblaciones más amplias y diversas, para analizar los efectos a largo plazo del tratamiento.
UN ENSAYO CLÍNICO PROMETEDOR, SEGÚN EXPERTOS
El investigador Esteban Ortiz-Prado, de la Universidad de las Américas (Ecuador), ha valorado el ensayo como “bien diseñado y prometedor”, ya que aborda uno de los grandes retos en el campo de la medicina de las adicciones: la falta de tratamientos farmacológicos eficaces contra la dependencia de la cocaína.
Ortiz-Prado subraya que el mavoglurant, al actuar como antagonista selectivo del receptor mGluR5, mostró una “reducción estadísticamente significativa” en el uso de cocaína frente al placebo, y destaca además el hallazgo de una disminución paralela en el consumo de alcohol.
PREGUNTAS ABIERTAS Y FUTURO DEL FÁRMACO
Pese a los resultados esperanzadores, Ortiz-Prado advierte que aún quedan preguntas clave por resolver, como el coste del tratamiento si llega a aprobarse, y si sería accesible para personas vulnerables, muchas de las cuales forman parte del grupo poblacional más afectado por la adicción a la cocaína.
El estudio ha contado también con la participación de científicos del Instituto de Investigación del Hospital del Mar y del Hospital Clínic, ambos en Barcelona, así como de la Universidad Miguel Hernández en Elche, reforzando la colaboración internacional para avanzar en una posible nueva estrategia contra la drogadicción.








