Un batallón mallorquín se traslada a Albacete para entrenar con fuego real
Cerca de 300 militares y 80 vehículos del regimiento Palma 47 participarán en un ejercicio táctico en el Cenad de Chinchilla
cronicabalear.es | Mallorca, 27 de Marzo de 2025 | 19:46h

Unos 300 militares y 80 vehículos del batallón Filipinas, perteneciente al regimiento Palma 47, se desplazarán entre el 30 de marzo y el 11 de abril al Centro Nacional de Adiestramiento (Cenad) de Chinchilla, en Albacete, con el objetivo de realizar ejercicios con fuego real.
Según ha informado el Ministerio de Defensa, este traslado se debe a que el uso de estas armas no está permitido en el Campo de Maniobras y Tiro de Jaime II, en Mallorca, lo que obliga a las unidades a desplazarse a instalaciones peninsulares para completar su adiestramiento.
EVALUACIÓN DEL ADIESTRAMIENTO TÁCTICO
Durante su estancia en el Cenad, los militares llevarán a cabo un ejercicio táctico de batallón, cuyo objetivo es evaluar si se han alcanzado las metas de adiestramiento marcadas. Este tipo de ejercicios no puede desarrollarse en Jaime II, ya que el campo mallorquín solo permite el despliegue de una compañía, una limitación que hace necesario este tipo de movimientos a instalaciones más amplias.
En el ejercicio también participará un subgrupo táctico procedente de la Comandancia General de Ceuta, así como varios elementos especializados que actuarán como capacitadores. Entre estos se incluyen destacamentos de enlace de artillería, drones y unidades de guerra nuclear, biológica y química. Todos estos recursos provienen del Mando de Canarias, ya que el batallón Filipinas no dispone de ellos por sí mismo.
DESPLAZAMIENTO MARÍTIMO Y EJERCICIO DE PROYECCIÓN
El traslado de la unidad comenzará por vía marítima desde el puerto de Palma hasta Valencia. Una vez en la península, los efectivos y vehículos continuarán su trayecto por carretera hasta llegar al Cenad de Chinchilla.
Este movimiento por mar forma parte también del ejercicio, ya que la proyección de unidades mediante medios marítimos es esencial para la Comandancia General de Baleares, dada la insularidad del archipiélago. Cada desplazamiento implica un componente logístico complejo que se entrena y evalúa como parte del proceso militar.







