La Aemet desmiente que los daños sean causados por un 'cap de fibló' en Mallorca
La delegada de la Agencia Estatal de Meteorología aclara que los destrozos fueron provocados por fuertes vientos asociados a una tormenta y no por un fenómeno aislado
cronicabalear.es | Mallorca, 10 de Marzo de 2025 | 19:17h

Los restos de la borrasca Jana han provocado este lunes fuertes rachas de viento en Mallorca, causando destrozos en estructuras de varios puntos de la isla. A pesar de que algunas informaciones alertan del paso de varios 'caps de fibló', la delegada de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) en Baleares, María José Guerrero, ha desmentido estas versiones. En declaraciones a Crónica Balear, Guerrero ha explicado que los daños no han sido causados por un pequeño 'cap de fibló', sino por fuertes vientos asociados a una tormenta, originados por corrientes descendentes que se desprenden de las nubes en forma de vórtice, un fenómeno conocido como tuba.
Uno de los lugares más afectados por este fenómeno ha sido el polígono de Can Valero, donde, alrededor de las 13:15 horas, una racha de viento ha desmantelado el techo de una nave industrial en la calle Can Valero, a la altura del número 21. Aunque las primeras informaciones apuntaban a un 'cap de fibló', Guerrero ha explicado que, para que se considere como tal, el embudo debe cumplir ciertas características, como girar en sentido contrario al de las agujas del reloj. En este caso, no ha habido constancia de un giro, sino que ha sido una racha de viento fija, que, según la delegada, puede ser incluso más dañina que un 'cap de fibló', aunque no tan llamativa.
El viento también ha causado estragos en Binissalem, donde, según Guerrero, se ha registrado una tuba que colgaba del vórtice de una nube, aunque no ha llegado a tocar tierra. Los daños han sido significativos en el pabellón municipal Antoni Ladaria, cuyo interior ha quedado destrozado. Además, se han reportado desprendimientos y daños materiales en viviendas y aparcamientos privados.
Los Bomberos de Mallorca también han intervenido debido a caídas de árboles y destrozos en el cableado eléctrico en localidades como Santa María y Marratxí. Afortunadamente, no se han lamentado víctimas personales.







