Ryanair deja atrapados a pasajeros en un avión durante 15 horas sin comida ni agua
La tormenta Ashley afectó a varios vuelos, entre ellos, uno que volaba de Ibiza a Dublín y otro que salía desde Portugal
Penélope O. Álvarez | Mallorca, 23 de Octubre de 2024 | 16:13h

Un grupo de pasajeros de un vuelo que viajaba de Portugal a Dublín estuvo durante 15 horas atrapados en el avión sin poder salir. Según ha informado 'The Irish Times' .
Al parecer, tal y como detalla el mencionado medio, el vuelo se vio afectado por la tormenta Ashley, que obligó al piloto a intentar aterrizar en Dublín en dos ocasiones antes de desviar el avión a Liverpool.
Gerard Gallen, que viajaba en ese vuelo, explicó que "embarcaron a las 9 de la mañana y no desembarcaron hasta la medianoche", tras intentar aterrizar varias veces, una de ellas desviándose a Manchester, sin éxito. "En ningún momento de estas 15 horas a bordo, Ryanair proporcionó ni siquiera una botella de agua a ningún pasajero de forma gratuita", aseguró el pasajero.
Después de horas encerrados, Gallen pidió una botella de agua a las cinco de la tarde, pero cuando se la trajeron, le "mostraron el TPV para pagarla". "Le pregunté a la empleada si me estaba cobrando por el agua nueve horas después de embarcar, ella dijo que sí, que tenía que cobrarme y le devolví la botella, aunque terminé comprándola unos 30 minutos después porque tenía demasiada sed".
El avión “se quedó sin comida, sin agua e incluso, en un momento dado, sin papel higiénico" pero consiguieron reponer algunos artículos en Birmingham. "Me pregunto cómo o por qué no llegaron en ese momento al avión con 150 botellas de agua", cuestiona Gallen. Los azafatos "consiguieron vender todas las cajas de Pringles que tenían y liberaron el carrito de catering en cada oportunidad”, añade.
Pero no fue el único vuelo afectado, otro grupo de pasajeros de un vuelo que viajaba de Ibiza a Dublín estuvo "en el avión durante cuatro horas, sin agua ni comida. Los baños empezaban a oler mal, y varias mujeres sufrieron ataques de pánico", asegura Alan Duncan, uno de los afectados.
Los pasajeros no pudieron desembarcar debido a las restricciones del control fronterizo en vuelos dentro de la UE y se mantuvieron en el avión durante cuatro horas.
Ryanair, por su parte, ha defendido su postura, afirmando que, según sus políticas, los pasajeros no tenían “derecho” a recibir agua: "A los pasajeros se les proporcionaron bocadillos y refrescos para vender en el servicio de bar a bordo. Los pasajeros no tenían derecho a comida o bebida gratis a bordo y tampoco tienen derecho a compensación cuando estos retrasos y desvíos fueron causados por una tormenta tropical, que estaba claramente fuera del control de Ryanair". Esta declaración ha encendido aún más la indignación entre los viajeros, quienes se sienten desatendidos en momentos de crisis.







