¿Vale la pena trabajar horas extra? Este es el precio real de tu tiempo libre
En España, se trabajan, de media, 6,3 millones de horas adicionales a la semana
Penélope O. Álvarez | Mallorca, 25 de Septiembre de 2024 | 13:10h

En un mundo laboral donde el equilibrio entre vida personal y profesional es cada vez más valorado, muchos trabajadores en España se preguntan si vale realmente la pena hacer horas extra. En algunas ocasiones, estas horas se pagan, pero en otras muchas no.
En España, hoy en día se trabajan 6,3 millones de horas extra a la semana. De estas, el 41% no se cotizan y no se pagan ni se compensan por descanso, es decir, que cada semana se trabajan, de media, un total de 2,61 millones de horas extra sin pagar, según el informe 'El abuso de las horas extra no pagadas en España' que publicó la Confederación Sindical de Comisiones Obreras el pasado 23 de septiembre.
Estas 2,61 millones de horas que no se compensan de ninguna manera, equivalen a 3.254 millones de euros que los empresarios se están ahorrando anualmente y a 70.000 empleos a jornada completa.
Según CCOO, cada trabajador deja de percibir una media de 25,6 euros por hora extra trabajada sin pagar, lo que en términos anuales equivale a más de 7.300 euros entre salarios y cotizaciones.
Las horas extra pueden llevar a un aumento del estrés, la fatiga y una reducción del tiempo dedicado a actividades personales y familiares. Diversos estudios indican que cada hora extra trabajada puede equivaler a la pérdida de aproximadamente 1,5 horas de tiempo libre, considerando el tiempo de desplazamiento, el cansancio acumulado y la falta de energía para disfrutar de actividades personales. Trabajar más allá del horario establecido también puede tener efectos negativos en la salud mental y física. El agotamiento laboral (burnout) es una realidad para muchos, y puede desencadenar problemas como ansiedad y depresión. Sin hablar de que la falta de tiempo para dedicar al ejercicio o a una alimentación adecuada puede llevar a problemas de salud a largo plazo.
Los sectores más afectados a día de hoy son el educativo, la industria manufacturera, la hostelería, el comercio, el transporte y almacenamiento y las actividades profesionales, científicas y técnicas, según el informe del mencionado sindicato.







