Registra el mayor récord de profundidad conocido para una pardela balear
Las pardelas baleares crían exclusivamente en el archipiélago
cronicabalear.es | Mallorca, 12 de Agosto de 2024 | 13:20h

SEO/BirdLife ha registrado el mayor récord de profundidad conocido para una pardela balear: 37,75 metros, en aguas al sur de Formentera, cuando es frecuente que alcancen los diez o 20 metros. La ONG ha conseguido estos datos a partir del seguimiento de un ejemplar al que se colocó un dispositivo GPS el pasado 23 de mayo, permitiendo estudiar sus movimientos.
SEGUIMIENTO DEL EJEMPLAR "MAIRETA"
La pardela, llamada Maireta por el pesquero que la capturó en alta mar frente a Barcelona, el Maireta IV, fue capturada por la propia SEO/BirdLife en el marco del proyecto Life IP Intemares, coordinado por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) a través de la Fundación Biodiversidad. La organización ha asegurado que la captura no causó daño alguno al ave.
La ONG ha recordado que las pardelas baleares crían exclusivamente en el archipiélago del mismo nombre, entre principios de marzo, cuando ponen su único huevo, y finales de junio, cuando el pollo está a punto de volar. Por lo tanto, Maireta fue capturada durante la época de cría. El GPS ha revelado que el nido de Maireta se encuentra en los acantilados de los islotes de Malgrats, al suroeste de Mallorca.
Desde allí, la pardela realizó numerosos viajes hacia las costas del levante ibérico y Cataluña, el golfo de León (hasta la Camarga) y las aguas al sur de Ibiza y Formentera, en busca de comida para alimentar a su pollo. En total, llevó a cabo diez viajes en 40 días, hasta que en la madrugada del 2 de julio abandonó definitivamente la colonia, dejando a su pollo "bien cargado de energías" para afrontar su propia migración a los pocos días.
MIGRACIÓN DE MAIRETA
Tras esta última visita a la colonia, el ejemplar cruzó el estrecho de Gibraltar en un día y medio y continuó remontando la costa ibérica hacia el norte. Después de un "descanso" en el norte de Portugal, frente a Aveiro, siguió su ruta hacia el punto más septentrional de la Península, la Estaca de Bares, el 9 de julio a primera hora de la tarde. Desde allí, cruzó el golfo de Vizcaya y alcanzó las costas de la Bretaña francesa, a la altura de Lorient, esa misma noche, recorriendo más de 530 kilómetros en cerca de ocho horas y media, a una velocidad promedio de más de 62 kilómetros por hora (km/h).
Una vez en Bretaña, Maireta siguió costeando hacia el norte para pasar las últimas semanas en la costa norte de esta región, cerca de la bahía de Saint-Brieuc, y desplazarse en los últimos días hacia las islas del canal (Jersey y Guernsey). Según la ONG, una parte importante de la población de pardela balear pasa el verano en estas aguas, ricas en alimento, para realizar su muda anual. Algunas se quedan más al sur, dentro de la propia Bretaña, mientras que otras no pasan del norte de Portugal y sur de Galicia. En los últimos años, se ha vuelto cada vez más común observarlas en el suroeste de Gran Bretaña. SEO/BirdLife espera que Maireta permanezca en la zona durante unas semanas antes de iniciar su camino de vuelta al Mediterráneo en otoño.
CONSERVACIÓN Y PROTECCIÓN
SEO/BirdLife sostiene que el marcaje de aves proporciona información de gran valor, que ayuda a comprender mejor su biología y contribuye a su conservación. En el caso de Maireta, durante la época reproductora, se ha observado que las zonas de alimentación más utilizadas coinciden con importantes Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPA) marinas, como el Espacio marino del Delta del Ebro - Islas Columbretes y el Espacio marino de l'Empordà, áreas ricas en pequeños peces pelágicos como la sardina y el boquerón, que son presas predilectas para esta especie.







