El peligro de comprar fruta por mitades
cronicabalear.es | Mallorca, 06 de Julio de 2023 | 11:14h

Es cada vez más común que supermercados y fruterías ofrezcan a los clientes la opción de comprar frutas cortadas por la mitad.
Esto resulta muy conveniente para aquellos a quienes llevar una fruta entera no les resulta rentable, ya que terminan desperdiciando la mitad.
Esto ocurre principalmente con la sandía, la papaya, la piña y el melón. El objetivo en estos casos también es reducir el desperdicio de alimentos. Sin embargo, ¿es saludable comprar frutas de esta manera?
Aunque las frutas cortadas suelen estar en la sección de refrigerados de los establecimientos, junto a las ensaladas en bolsa y las verduras preparadas, las frutas cortadas por la mitad se encuentran con el resto de las frutas enteras.
La fruta manipulada se contamina más fácilmente, ya que su interior queda expuesto al aire sin una piel que lo proteja y evite la contaminación.
Según una investigación realizada por la Agencia Española de Seguridad Alimentaria, se concluye que la fruta cortada tiene una vida útil mucho menor, especialmente las frutas maduras y ácidas como la piña, que se deterioran más rápidamente.
Para evitar problemas de salud, es importante asegurarse de que el comercio donde se compren estas frutas cortadas cumpla con las medidas de higiene reglamentarias y mantenga las condiciones de almacenamiento y temperatura adecuadas. Si se cumplen estas condiciones, no hay problema en adquirirlas.
Como mencionamos anteriormente, la fruta cortada tiene un mayor riesgo de contaminación. Según la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU): "Una vez que la fruta está cortada, presenta un mayor riesgo de contaminación debido a la manipulación (higiene del cuchillo, tabla de cortar, etc.) y porque durante el proceso de corte y preparación, la pulpa de la fruta, la parte comestible que hasta ese momento está protegida por la piel o la cáscara, queda expuesta al aire y a agentes externos".
La misma organización ofrece algunas pautas a seguir al comprar frutas de esta manera:
- Elegir frutas que no estén muy maduras.
- Evitar que pase mucho tiempo entre la compra y llegar a casa, donde se debe refrigerar de inmediato.
- Si no se consume toda la fruta, volver a guardarla tapada con papel transparente.
- Lavarse muy bien las manos y el cuchillo con el que se va a cortar la fruta, para evitar la contaminación cruzada.







