K2-18b: el exoplaneta con agua en su atmósfera que podría albergar vida
Este exoplaneta es solo uno de los miles de mundos descubiertos fuera del sistema solar
Alicia D. Romero | Mallorca, 06 de Marzo de 2025 | 15:52h

Un equipo de astrónomos ha detectado en la atmósfera del exoplaneta K2-18b la presencia de vapor de agua, metano y dióxido de carbono, lo que lo convierte en un candidato prometedor en la búsqueda de vida más allá de la Tierra. Este exoplaneta, situado a 120 años luz en la constelación de Leo, ha sido objeto de un creciente interés desde su descubrimiento en 2015 debido a su ubicación en la zona habitable de su estrella.
UN MUNDO LEJANO Y POTENCIALMENTE HABITABLE
K2-18b es una supertierra o un minineptuno, con un radio 2.6 veces mayor que el de la Tierra y una masa aproximadamente 8.6 veces superior. Orbita alrededor de una estrella enana roja denominada K2-18, un tipo de estrella más fría y pequeña que el Sol.
El hallazgo de vapor de agua en su atmósfera fue reportado por primera vez en 2019 gracias a datos del telescopio espacial Hubble, lo que generó un gran interés entre la comunidad científica. Ahora, nuevas observaciones realizadas con el telescopio espacial James Webb han revelado indicios de una atmósfera rica en metano y dióxido de carbono, compuestos que podrían estar relacionados con procesos biológicos o químicos complejos.
¿PODRÍA HABER VIDA EN K2-18b?
El hecho de que K2-18b se encuentre en la zona habitable de su estrella sugiere que podría tener temperaturas compatibles con la existencia de agua líquida en su superficie, un factor clave para la vida tal como la conocemos. Sin embargo, su atmósfera parece estar dominada por hidrógeno, lo que lo diferencia de los planetas rocosos como la Tierra.
Algunos científicos creen que podría tratarse de un exoplaneta hircano, un tipo de mundo cubierto por un océano global bajo una atmósfera rica en hidrógeno. En este tipo de entornos, ciertos microorganismos podrían sobrevivir, similar a los que existen en condiciones extremas en la Tierra, como en las profundidades de los océanos o en ambientes volcánicos.
UN FUTURO PROMETEDOR PARA LA EXPLORACIÓN EXTRASOLAR
El descubrimiento de estos compuestos en la atmósfera de K2-18b abre nuevas preguntas sobre la posibilidad de procesos biológicos en otros mundos. Si bien la presencia de metano y dióxido de carbono no implica automáticamente la existencia de vida, estos gases suelen estar asociados con procesos orgánicos en la Tierra.
Los astrónomos planean seguir observando K2-18b con instrumentos más avanzados para analizar su composición atmosférica en mayor detalle y buscar posibles biomarcadores, es decir, señales químicas que indiquen actividad biológica.
Este exoplaneta es solo uno de los miles de mundos descubiertos fuera del sistema solar, pero su atmósfera y ubicación lo convierten en un objetivo prioritario para futuras investigaciones. A medida que la tecnología avance, la humanidad se acerca cada vez más a responder la gran pregunta: ¿estamos solos en el universo?







