Impulsar la producción de calor corporal podría ayudar a prevenir el aumento de peso

EP | 14/05/2021

IMEO

Un receptor que ayuda a conservar energía cuando los alimentos escasean puede ser la clave para un enfoque más seguro para tratar la obesidad inducida por la dieta, según reveló una investigación dirigida por el Instituto Garvan de Investigación Médica en Australia.

En un estudio que utilizó modelos experimentales y biopsias de tejido graso de individuos obesos, el equipo reveló que bloquear un receptor específico de la molécula neuropéptido Y (NPY), que ayuda a nuestro cuerpo a regular su producción de calor, podría aumentar el metabolismo de las grasas y prevenir el aumento de peso.

"El receptor Y1 actúa como un 'freno' para la generación de calor en el cuerpo. En nuestro estudio, descubrimos que el bloqueo de este receptor en los tejidos grasos transformó la grasa que 'almacena energía' en grasa que 'quema energía', que activa el calor producción y aumento de peso reducido", señala el doctor Yan-Chuan Shi, líder del Grupo de Neuroendocrinología de Garvan y coautor principal del artículo publicado en 'Nature Communications'.

"La mayoría de los medicamentos que se utilizan actualmente para tratar la obesidad se dirigen al cerebro para suprimir el apetito y pueden tener efectos secundarios graves que limitan su uso. Nuestro estudio revela un enfoque alternativo que se dirige directamente a los tejidos grasos, lo que podría ser una forma más segura de prevenir y tratar la obesidad", señala.

RECEPTOR Y1 VINCULADO A LA OBESIDAD

La obesidad y el sobrepeso son problemas importantes de salud pública, que en Australia se estima que afectan a dos tercios de todos los adultos. La afección puede provocar complicaciones médicas graves, como diabetes, enfermedades cardiovasculares y algunos cánceres, y aunque los cambios en el estilo de vida son esenciales para perder peso, los medicamentos son una opción de tratamiento complementario crucial para algunos.

Los autores del estudio investigaron los receptores Y1 controlados por la molécula NPY, que se libera en el cuerpo en condiciones de inanición para ayudar a reducir el gasto de energía y aumentar el almacenamiento de grasa. Sorprendentemente, el equipo descubrió que los receptores Y1 se producían en niveles más altos en el tejido graso de las personas obesas.

Luego, el equipo bloqueó el receptor Y1 utilizando el tratamiento experimental BIBO3304 en un modelo de obesidad en ratones. "En nuestro estudio, encontramos que los ratones a los que se les administró BIBO3304 y se les alimentó con una dieta alta en grasas ganaron aproximadamente un 40% menos de peso corporal durante siete semanas que los ratones que solo recibieron una dieta alta en grasas. Esta reducción significativa del aumento de peso corporal fue un aumento en la generación de calor corporal y una reducción de la masa grasa", explica el doctor Shi.

Además, cuando aplicaron BIBO3304 a células grasas humanas aisladas de individuos obesos, descubrieron que las células comenzaron a activar los mismos genes involucrados en la producción de calor que los de los ratones, lo que sugiere que dirigirse a la vía del receptor Y1 puede aumentar de manera similar el metabolismo de las grasas y reducir el aumento de peso en los seres humanos.

DIRIGIRSE A LA OBESIDAD EN SU ORIGEN

El NPY es un regulador del metabolismo que desempeña un papel fundamental durante los estados de bajo suministro de energía, donde ayuda a almacenar grasa como mecanismo de supervivencia. "Sin embargo, hoy en día, estos efectos ventajosos pueden exacerbar el aumento de peso inducido por la dieta, lo que conduce a la obesidad y enfermedades metabólicas", explica el coautor principal, el profesor Herbert Herzog, director del laboratorio de trastornos alimentarios de Garvan.

Los investigadores dicen que un componente crucial del estudio fue demostrar que el tratamiento experimental BIBO3304 no cruzó la barrera hematoencefálica y que los efectos antiobesidad del bloqueo de las vías del receptor Y1 no se produjeron a través del cerebro, sino específicamente solo en los tejidos periféricos.

La mayoría de los tratamientos prescritos actualmente tienen como objetivo reducir la ingesta de alimentos al dirigirse al sistema nervioso central. Sin embargo, estos pueden tener efectos secundarios psiquiátricos o cardiovasculares significativos, que han provocado que más del 80% de estos medicamentos se retiren del mercado.

"Nuestro estudio es una evidencia crucial de que bloquear los receptores Y1 en los tejidos periféricos sin afectar el sistema nervioso central es eficaz para prevenir la obesidad al aumentar el gasto de energía. Revela un nuevo enfoque terapéutico que es potencialmente más seguro que los medicamentos actuales que se dirigen al apetito", afirma Herzog. .

"Nuestro equipo y otros grupos han revelado más beneficios potenciales al dirigirse al sistema receptor NPY-Y1, incluida la estimulación del crecimiento de las células óseas y la mejora de la función cardiovascular y la resistencia a la insulina. Esperamos que la publicación de nuestros hallazgos lleve a un mayor interés por explorar BIBO3304 y agentes relacionados como posibles tratamientos para la obesidad y otras condiciones de salud", concluye.

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