Impedir al hijo ser autónomo
Algunos padres no quieren dejar a sus hijos realizar algunas actividades por sí mismos y ejercen un exceso de control en ellos.

El NO es un monosílabo utilizado con demasiada frecuencia, tanto por padres como por hijos. A los padres no les gusta escucharlo de boca de los niños, ya que genera frustración. No obstante, también ellos cometen frecuentemente el error de remarcar las cosas que el hijo hace mal o de regular e impedirle ser autónomo, en lugar de animarle y darle un voto de confianza.

Es una obviedad que los dictámenes de los padres no son siempre acertados. Por norma general, son la última expresión en una discusión y deben llevarse a cabo con rectitud. Sin embargo, el hijo puede actuar ante una orden, aunque no esté de acuerdo con ella. La enseñanza final en el niño: ninguna.

Padres que sobreprotegen al hijo y le impiden ser autónomo

Los padres con niños pequeños suelen cometer el error de crear una burbuja a su alrededor. A la edad de dos, tres o cuatro años, el pequeño está descubriendo el mundo de un modo más personal y autónomo. Empieza a caminar solo y se desenvuelve con mayor soltura ante el mundo que se abre ante él. Aprende poco a poco a vestirse solo, a comer solo o a ir al baño sin pedir ayuda a sus padres.

El niño se siente con empuje para enfrentarse a determinadas situaciones y se siente capaz para, de un modo autónomo, resolver las tareas que se le encomienden. En muchos momentos, el niño toma la iniciativa en algo y la sombra y mirada del padre le rodean. Es frecuente escuchar a un niño decir “yo solo” o “yo puedo” cuando ve que el padre se acerca y quiere entrometerse en su momento. De un modo u otro, no se permite al niño actuar como él considere.

Nadie puede enjuiciar a un padre por preocuparse por su hijo e impedir que se haga daño y responda de un modo distinto a como le han enseñado en casa o como lo hacen los propios padres. Aunque se hace sin ánimo de herir al niño, se le está perjudicando, porque no se le deja actuar ni ser con libertad. El padre condiciona al niño y se equivoca creyendo que tiene que comportarse como lo haría él. Primero, porque es pequeño y segundo, porque es una persona diferente a él.

Si como padres se está corrigiendo constantemente al hijo y se interviene en sus acciones, será este último quien opte por dejar de hacer algo, hacerlo mal o de un modo incompleto e incluso pedir que se lo hagan. Los padres están dando un ejemplo negativo y contradictorio. Lo que consiguen con su actitud es restar valor al esfuerzo e iniciativa.

La importancia de libertad y confianza en el hijo

Cuando un padre interfiere en gran medida en el cometido que el hijo intenta resolver, le está haciendo un flaco favor. En la escuela y en casa se viene aprendiendo al niño a gestionar las situaciones y valerse por sí mismo y no demandar la constante colaboración de padres o profesores.

Si se le está pidiendo eso y, por el contrario, se hace algo diferente, el niño se sentirá confundido y no sabrá cómo reaccionar. El niño debe aprender determinadas tareas como le han enseñado, pero adecuadas a su forma de ser y a su desarrollo. Es decir, se le puede haber enseñado a lavarse las manos, pero probablemente habrá días que eche agua fuera, otro que no se las seque y otros que meta la toalla en el grifo. En el error también está el aprendizaje. El caso es no impedir al niño que actúe motu propio y con libertad.

A estas situaciones, cuando el niño pone interés, desea hacer algo por sí mismo y espera la aprobación, los padres deben aplaudir su comportamiento, aunque tengan que sumar algún matiz. Sin embargo, debe primar el gesto de actuar de un modo autónomo y la colaboración. Se le puede decir que lo ha hecho muy bien, que sienten orgullo por su actitud y que desean que siga haciéndolo más veces. Esto no exime que cuando quiera y necesite ayuda para algo, estarán ahí y le explicarán. El hijo verá que confían en él, aumentará su autoestima y seguirán enseñándole siempre que necesite.

El niño necesita saber de lo que es capaz y aprender a ser autónomo

El pequeño está aprendiendo a hacer todo por sí mismo. Con uno o dos años observa, imita e intenta hacer algunas tareas que por su edad no podrá lograr solo. Por el contrario, con tres y cuatro años, el hijo necesita que el padre confíe en él y le permita espacio para ser más autónomo. Si el niño no ha podido probarse a sí mismo, desconocerá sus habilidades y ni siquiera podrá mejorar.

Algunos padres no quieren dejar a sus niños realizar algunas actividades y ejercen un exceso de control en ellos. En esa edad todavía no manejan bien los mandatos de sus padres y no atienden a comprender las consecuencias de sus actos. No obstante, pueden cooperar con los padres, familiares y profesores y actuar atendiendo a lo positivo que se les diga que van a percibir a cambio.

Los padres deben delegar

Cada niño vive -según su edad, entorno y relaciones personales y sociales- una etapa madurativa diferente. Influye su propio ser y las normas que se le han ido inculcando cada día. Los padres mejor que nadie conocen a su hijo y saben qué pueden o no permitirle hacer, siempre dentro de su protección.

Hay padres que no consideran que sus hijos tengan edad para la realización de algunas tareas, aunque sí sean aptas para su edad, porque los ven pequeños y les da miedo que se equivoquen, incluso tener ellos que resolver la situación si les supone bastante trabajo. Esto es, si comen solos y ensucian la mesa, su ropa y su cara, habrá que limpiar mucho más que si se les da de comer, pero el efecto no será el apropiado para su aprendizaje.

El padre que está saturado muchas veces debe delegar en su hijo y pedirle pequeñas acciones que resultarán ser de gran importancia para él. Se sentirá importante y útil para sus padres, a la vez que aprenderá y reforzará su autoestima. Los padres, por otra parte, se desprenderán de alguna actividad cuando estén muy apurados. No se traduce en ponerle difíciles las cosas y asumir el desastre que pueda producir. Sino en darles su lugar para ser ellos mismo, convertirse en alguien más autónomo y aprender de sus errores.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.