Contenedores desbordados de basura en Palma y falta de medios en Emaya

Las quejas van en aumento, a la par que la basura, los contenedores desbordados, la suciedad de las aceras y los focos de ratas en buena parte de Palma.

Tal es la situación que atraviesan la ciudad que incluso un lector de Crónica Balear que integra la bolsa de trabajo de peones de Emaya lamenta que no les incorporen en la empresa durante el invierno “estando Palma como está”.

Desde su indignación, el denunciante recrimina que “nos tengan a 350 personas en una bolsa de trabajo, en el paro, cuando numerosos parques y calles se encuentran sin barrer y todo está manga por hombro”.

“Ves contenedores, día sí y día también, desbordados por completo“. Y lo ilustra con una imagen de los containers a rebosar en la calle Rafael Rodríguez Méndez.

Según asevera, desde Emaya justifican que sólo les activan en temporada alta debido al incremento del volumen de trabajo que se produce en época estival. “Y es verdad, pero eso no quiere decir que en invierno no lo haya”, añade.

No en vano, asegura que quienes integran la bolsa “estamos deseando trabajar”. “Por norma general, cuando nos llaman, vamos y cumplimos al cien por cien. Pero llega el invierno y nos tienen mendigando trabajo por otro lado”.

El lector asevera que la indignación es unánime. Lamenta que la gente está “con las uñas fuera: no quiere salir de casa y encontrarse con basura“.

Pese a ello, afirma que a quienes en estos momentos están trabajando en Emaya “les quitan días libres porque no dan a basto”.

“Hace falta gente, les obligan a trabajar domingos y les presionan para que dejen de librar sus días. He sabido de trabajadores que, el pasado verano, llegaban a acumular más de 90 días libres que no habían disfrutado“.

Otro de los lectores de este medio se queja, en esta misma línea, del estado en el que se hallan algunas calles como la de Alhambra, en el Coll d’en Rabassa.

“Está el barrio lleno de suciedad. No pasan barrenderos en semanas, nunca desinfectan con agua, es un foco de ratas que campan a sus anchas”, abunda el denunciante.

Y recalca que basta con pasearse por el barrio para verlo. “Es una vergüenza”, insiste. Le gustaría que reinase el civismo, pero mientras esto llega reclama que Emaya y el Ajuntamiento de Palma, “además de recaudar impuestos, se dediquen a limpiar y no a dejar de la mano de Dios nuestro barrio. Parece un estercolero“.

1 Comentario

  1. No se puede ser tan oportunista “crónicabalear”, esta foto es del día de Navidad y no es la calle Rafael Rodríguez Méndez. Nunca ha habido recogida en Nochebuena y por eso está así. Por favor haced periodismo veraz y no teledirigido. Gracias.

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