El Gobierno ha aprobado este viernes la remisión a las Cortes del proyecto de Ley de Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2019, que contemplan una recaudación récord de 227.356 millones de euros, un 9,5% más respecto a lo recaudado este año, debido al crecimiento económico y a las medidas fiscales incluidas en las cuentas.

Tras dar luz verde al proyecto de Presupuestos en el Consejo de Ministros de este viernes, la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, llevará el lunes a las diez de la mañana dicho proyecto a la Cámara Baja, para iniciar su tramitación parlamentaria, que se prolongará durante unos tres meses.

En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, Montero ha destacado que estas cuentas marcan un “punto de inflexión” en la política económica y presupuestaria de los últimos años, dado que se hace compatible la consolidación fiscal con el crecimiento del gasto público, redistribuyendo la riqueza y apostando por un modelo económico “más inclusivo y sostenible”.

Montero indicó que las nuevas cuentas se han elaborado con una previsión de crecimiento del 2,2% para este año, un décima menos de lo estimado inicialmente, y un déficit público del 1,3%, el fijado por el Gobierno del PP, si bien afirmó que el Gobierno “no renuncia” a aprobar la senda que fija un déficit del 1,8% para este año, y que da un margen adicional de 6.000 millones, especialmente para Seguridad Social y comunidades autónomas.

LOS PRESUPUESTOS NO SE CAMBIARÁN AUNQUE HAYA NUEVA SENDA

No obstante, afirmó que de aprobarse la nueva senda a lo largo del año, estos Presupuestos no se modificarán si ya están aprobados –ha recordado que la aprobación del proyecto de Presupuestos tiene prioridad sobre otras leyes–, pero sí que se servirá la nueva senda para que las administraciones públicas puedan cerrar el ejercicio con un mayor margen de déficit.

Asimismo, la ministra de Economía, Nadia Calviño, admitió que de no aprobarse estos Presupuestos, el déficit público podría ser mayor al previsto, dado que el Gobierno ya ha aprobado un aumento del gasto (subida de las pensiones, del salario de los funcionarios, etc.) que no tendría su contrapartida en ingresos. “No sería deseable desde el punto de vista económico, ya que España ha logrado una enorme confianza en los mercados internacionales, que le ha permitido unas condiciones de financiación muy beneficiosas”, subrayó.

Los Presupuestos de 2019 contemplan un incremento de ingresos de todas las figuras tributarias, especialmente del Impuesto sobre Sociedades, cuya recaudación crecerá un 14,1%, hasta los 27.579 millones, debido al alza del tributo para las grandes empresas.

Asimismo, los ingresos por el IRPF crecerán un 4,9% respecto a la recaudado este año, hasta los 86.454 millones, mientras que el IVA recaudará en 2019 78.307 millones, un 11,7% más. Los ingresos por impuestos especiales sumarán 23.057 millones (+11,8%); y otros ingresos tributarios recaudarán 11.959 millones, un 16,4% superior al cierre de 2018. En conjunto, los ingresos tributarios ascenderán a 128.930 millones, un 11,9% más.

De su lado, los ingresos no tributarios sumarán los 25.745 millones, en este caso supone un descenso del 2,6% respecto al avance de liquidación de 2018. De esta forma, el total de ingresos no financieros alcanzarán los 154.675 millones, un 9,2% más.

El Gobierno contempla una recaudación adicional de 5.654 millones de euros con los cambios fiscales que introducen los Presupuestos, como el tipo mínimo del 15% en Sociedades y la limitación de algunas exenciones (1.776 millones), la creación del Impuesto sobre Transacciones Financieras (850 millones), la tasa digital (1.200 millones), el incremento del IRPF para las rentas más altas (328 millones), la fiscalidad verde (670 millones), el incremento del 1% del Impuesto sobre el Patrimonio (339 millones), la limitación de los pagos en efectivo (218 millones), el refuerzo de la lista de morosos (110 millones) y la adopción de las mejores prácticas en la prevención y lucha contra el fraude (500 millones).

En cambio, algunas rebajas fiscales aprobadas retraerán ingresos, como el descenso del 25% al 23% del tipo de Sociedades para las pymes, que supondrá un descenso de recaudación de 260 millones; al tiempo que la rebaja del IVA de los servicios veterinarios reducirá los ingresos en 35 millones y en 18 millones el descenso de este impuesto en los productos de higiene femenina. De su lado, la rebaja del IVA de los libros electrónicos restará 24 millones.

“COLCHÓN” DE 5.000 MILLONES EN IVA POR EL SII

Montero explicó que los ingresos previstos en los nuevos impuestos, el de transacciones financieras y la tasa digital, que el Gobierno aprobará el próximo viernes pero que no entrarían en vigor hasta mediados de año, se compensarán con un “colchón” que el Gobierno contempla en el IVA, dado que la implantación del Suministro de Información Inmediata (SII) permitirá que este año se recaude por este impuesto un mes más (13 en lugar de 12), arrastrado de ejercicios anteriores, unos 5.000 millones extra.

La ministra indicó que la nueva senda de déficit del 1,3% respecto al 1,8% defendido por el Gobierno se ha podido ajustar en las cuentas debido, principalmente, al recorte de las partidas de inversión y a ingresos adicionales no previstos inicialmente, como el aumento de la base máxima de cotización a la Seguridad Social y la de los autónomos, entre otras medidas.

En materia de gasto, el gasto de personal ascenderá a 23.372 millones (+3,9%), mientras que los gastos corrientes en bienes y servicios alcanzarán los 8.588 millones (+5,5%) y los gastos financieros sumarán 31.449 millones (-0,5%). Las transferencias corrientes, por su parte, ascenderán a 261.961 millones (+6,3%), mientras que las transferencias de capital crecerán hasta los 9.735 millones (+3,3%) y las inversiones reales, hasta los 7.753 millones (+2,3%).

De esta forma, los activos financieros alcanzarán la cifra de 35.325 millones, lo que supone una caída del 12,6%, y los pasivos financieros, en cambio, ascenderán a 91.976 millones, un 13% más frente al presupuesto de 2018. Así, el total de las operaciones financieras suman 127.301 millones, un 4,5% más, con lo que el total del presupuesto sumará 472.660 millones, un 5,1% más.

MÁS GASTO SOCIAL

Montero destacó que las partidas presupuestarias destinadas a política social aumentan en 12.600 millones, con lo que el del total de gasto público, el 57,3% se destina a gasto social, hasta los 209.510 millones, un 57,3% más que en 2018. Todas las políticas de gasto contenidas entre los capítulos 1 y 8 de los PGE, donde se incluye casi todas las políticas prioritarias, suman 365.520 millones, un 3% más.

Sube el gasto en pensiones (153.864 millones, 6,2% más); Sanidad (2.037 millones, 1,7% más); Educación (2.722 millones, 5,9% más); Cultura (953 millones, 9,7% más); desempleo (18.402 millones, 4% más), o fomento del empleo (5.985 millones, 4,7% más) e infraestructuras (7.572 millones, 40% más). También subvenciones al transporte (+13%), Agricultura (+0,2%), Industria y Energía (+0,5%), Comercio, Turismo y pymes (+1,3%), I+D+i (+5,6%) y Vivienda (+41%).

Los PGE recogen un alza de pensiones del 1,6% y del 3% en el caso de las mínimas, un alza del 2,25% del salario de los funcionarios, la supresión del copago farmacéutico, el aumento de las becas para estudio y ayudas para material escolar en etapas obligatorias (536 millones); un aumento del 40% de la dotación de Dependencia (515 millones) y el Plan de Eficiencia Energética de Hogares Vulnerables (Feder) (400 millones). Otras medidas son la recuperación del subsidio para mayores de 52 años; la cotización a la Seguridad Social de los cuidadores (315 millones) y el aumento del permiso de paternidad de 5 a 8 semanas.

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