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Somos músculo en un 40% por ciento de nuestro cuerpo. Nuestra masa muscular está formada por 600 músculos, que se ocupan, entre otras misiones, de calentarnos. Cuando temblamos lo que tiembla es nuestra musculatura.

La masa muscular se va perdiendo con los años y se debilita si a lo largo de la vida no se realiza ninguna práctica deportiva, lo que quiere decir que ese abrigo que nos protege de las bajas temperaturas es más fino en el caso de los ancianos y los extremadamente sedentarios.

A esta explicación añade Ata Pouramini, autor de Escuela de la Espalda, el origen de las contracciones, que no es otro que un trabajo excesivo o un sobreesfuerzo del músculo. De esta manera, aclara, si notamos frío nos encogemos y si lo hacemos de forma brusca o permanecemos así durante un rato prolongado nos contracturamos. Es el llamado “cuello de avestruz”.

Los puntos gatillo y el dolor

La zona cervical es la más proclive a padecer contracturas musculares por frío, y también por malas posturas ( sobre todo en relación al uso de los teléfonos móviles) . Según explica el quiropráctico, el motivo se encuentra en los músculos involuntarios que se encuentran alrededor de la columna , en torno al cuello. Al contraerse forman esos nudos que conocemos como “puntos de gatillo” , que reflejan el dolor en otra parte del cuerpo distinta. Por ejemplo, una persona que tenga puntos de gatillo en el trapecio puede padecer dolores en la cabeza o en los brazos.

Esta es la causa de que las contracturas musculares nos hagan la vida tan difícil, no ya por dolorosas, matiza Pourmini, sino porque nos hacen pensar en otras dolencias que no tenemos. Nos asustan, nos ponen nerviosos, con lo que provocamos más contracción involuntaria de los músculos de la zona cervical. Aparece, pues, el estrés, que da lugar a nuevas contracturas.

Diferentes tratamientos

Las contracturas musculares se pueden tratar manualmente aplicando presión manual sobre los puntos gatillo o también a través de la llamada punción seca, una técnica poco invasiva que trata el dolor con unas agujas algo más largas que la acupuntura. A estas técnicas empleadas por fisioterapeutas y osteópatas se suma la quiropráctica, que consiste en la corrección de la columna mediante ajustes manuales.

Estos meses debemos ser especialmente cautos con este problema si practicamos deportes.Pouramini recuerda la necesidad de calentar antes de cualquier entrenamiento y extremar las precauciones en el caso de los deportes de impacto, debido al sobreesfuerzo al que se somete a los músculos. En este sentido, inciden en la importancia que está cobrando el crossfit, un deporte que acarrea numerosas lesiones de espalda por un exceso de peso sostenido.

Algunos ejercicios, la mala higiene postural y las contracturas reiteradas y no tratadas pueden producir un desequilibrio importante en la musculatura y dar lugar a subluxaciones vertebrales en la columna. Cuando hay una contractura importante, finaliza, puede producir un desplazamiento a nivel vertebral y al mismo tiempo un pinzamiento sobre el nervio.

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