Un compañero de trabajo de Marcos, asesinado por su sobrino Patrick Nogueira junto a su mujer y sus dos hijos en agosto de 2016 en Pioz (Guadalajara), ha apuntado que la víctima llegó a sentir celos del autor confeso de los crímenes, ya que a su mujer le parecía atractivo.

Según ha señalado en la segunda sesión del juicio contra el autor confeso de las muertes de sus tíos y primos, Marcos le trasladó que había encontrado un mensaje de texto de su mujer, Janaina, enviado a una amiga, a quien le decía que Nogueira “tenía un cuerpo bastante agradable”.

Desde entonces, quiso “quitarse de en medio” y mudarse lejos de Patrick Nogueira, con quien en ese momento convivía en Torrejón de Ardoz. Este motivo pudo desencadenar la mudanza a Pioz. “Él desconfiaba de Patrick”.

Esta versión ha sido compartida por otra compañera de trabajo de Marcos: “Marcos me comentó que estaba desconfiado. Tenía sospechas. Me dijo que una vez vio un mensaje a una amiga hablando de Patrick”, ha indicado, aclarando que en el mensaje ponía que Patrick convivía con ellos y que estaba “muy bueno”.

En su declaración ha añadido que, en una ocasión, Marcos le contó que encontró en la casa que compartían a su mujer Janaina muy arreglada y a Patrick Nogueira en la habitación matrimonial. “Estaba muy enfadado”.

700 MILLONES DE MOSCAS

De su lado, el propietario de la vivienda de Pioz donde Patrick Nogueira acabó con la vida de sus tíos y sobrinos, que ejerce acusación particular reclamando una indemnización de 30.000 euros adhiriéndose a la petición de cuatro penas de prisión permanente revisable ejercida por la representación de las familias de las víctimas, ha relatado lo que vio al regresar a la casa, poniendo el acento en que había “700 millones de moscas” y “la huella” del cadáver de uno de los niños en la escalera.

El casero ha señalado que la relación con los inquilinos era normal, recalcando que sólo le habían abonado un pago de 650 euros correspondiente al mes de julio.

Ha citado un mensaje de texto recibido desde el móvil del tío de Nogueira el 30 de agosto –cuando ya habían ocurrido los hechos– el cual le pareció sospechoso con respecto a su autoría, ya que lo habitual era que Marcos escribiera una palabra por mensaje, y en este caso el texto completo se envió en un sólo mensaje.

El contenido del mensaje excusaba no haber pagado el alquiler correspondiente al mes de agosto. “Mi madre me va a enviar dinero para el día 20”, señalaba este texto, supuestamente enviado por Marcos –que ya había sido asesinado–. “Me tienes que pagar ya, si no, te doy unos días para dejar la casa, porque así mal empezamos. Además, la casa huele muy mal”, contestó el propietario el 2 de septiembre.

Cuando trascendió el hallazgo de los cuerpos en los medios de comunicación, su entorno le hizo saber que la familia llevaba varias semanas muerta, lo que le contrarió, ya que él había intercambiado mensajes de texto supuestamente con Marcos hacía sólo unos días.

A preguntas de su representación legal, ha relatado el primer momento en el que quiso volver a acceder a su vivienda toda vez que recogió las llaves. Fue acompañado de unos amigos que, según ha dicho, no le dejaron entrar debido a su “ansiedad depresiva”.

“Me dijeron que había 700 millones de moscas y mucha sangre. Tuve que tirar todo lo que había en la casa al contenedor”, ha señalado, recordando que tuvo que contratar a empresas de desinfección y limpieza.

Cuando por fin entró en la vivienda pasados unos días, lo primero que recuerda es “el suelo negro, la sangre y la huella de un niño en la escalera”. Para todas las actuaciones de limpieza, tuvo que pedir un préstamo de 45.000 euros.

A partir de los hechos, ha indicado que tiene que tomar tranquilizantes, que sufre depresión y que todo ha afectado a su vida cotidiana.

“OLOR NAUSEABUNDO”

La sesión ha arrancado con la declaración de uno de los vigilantes de seguridad de la urbanización La Arboleda, lugar donde está enclavada la vivienda donde ocurrieron los hechos, quien ha relatado que acudió a la casa junto a un compañero tras la llamada de alerta de unos vecinos, preocupados por el “olor nauseabundo”.

Tras llamar al propietario, recibieron las llaves de mano de un vecino para acceder a la parcela, y en la inspección ocular desde la ventana, lo primero que detectaron fue “un montón de moscas” y en torno a seis bolsas de basura donde estaban los cuerpos rodeadas de un charco de sangre seca.

“MARCOS TENÍA MUCHA PRISA POR ALQUILAR”

Por la sesión de este jueves también ha pasado un representante de la inmobiliaria con la que la familia de Nogueira gestionó el alquiler de la vivienda, quien ha explicado que los inquilinos tenían un “perfil apto” para formalizar un contrato.

Sí le preocupaba que el cliente “no tenía vehículo”, por lo que no entendía la intención de mudarse a un municipio aislado y sin transporte público como Pioz.

“La forma de pago me pareció rara. Todo en efectivo. Tenía mucha prisa en alquilar”, ha relatado. “No me cuadraba lo que me decía. Insistía en que necesitaba una vivienda. Parecía que quería estar aislado”.

El encargado del restaurante donde Marcos trabajaba ha prestado declaración para detallar que, en un principio, el fallecido trabajó seis meses en el local, dejó el trabajo un tiempo y se reincorporó justo un día antes de desaparecer definitivamente.

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