Foto: Reuters

Saud al Qahtani manejó las redes sociales para el príncipe heredero de Arabia Saudí, fue el cerebro del arresto de cientos de miembros de la elite del país en 2017, detuvo al primer ministro libanés, Saad Hariri, y, según dos fuentes de Inteligencia, dirigió el brutal asesinato del periodista Yamal Jashogi en el consulado saudí en Estambul dando órdenes a través de Skype.

Al Qahtani, importante asesor del príncipe Mohamed bin Salmán, es uno de los altos cargos a los que el rey Salmán cesó el pasado sábado en medio de los intentos por contener la indignación internacional por el asesinato del periodista.

Pero la influencia de Al Qahtani en el séquito del príncipe ha sido tan vasta en los últimos tres años que será difícil para los funcionarios saudíes presentarlo como el autor intelectual del asesinato sin que haya preguntas sobre la participación del heredero, según varias fuentes con vínculos con la corte real.

“Este episodio no derribará a MbS (como se conoce popularmente al príncipe heredero), pero ha golpeado su imagen, lo que llevará mucho tiempo reparar si es que alguna vez se consigue. El rey lo está protegiendo”, ha dicho una de las fuentes con vínculos en la corte real.

Para contener las repercusiones del caso, el príncipe heredero permitió que Al Qahtani cayera, ha señalado a Reuters una de las fuentes. Aunque un alto funcionario saudí afirma que fue detenido tras su despido, otras fuentes próximas a la casa real dudan que esté bajo arresto. De hecho, él mismo ha cambiado su biografía en Twitter y ahora dice ser presidente de la Federación Saudí de Ciberseguridad, Programación y Drones, papel que ya ocupó en el pasado.

Según estas fuentes, Al Qahtani, que en el pasado dijo que él era un “fiel ejecutor de las órdenes” del rey y del príncipe heredero, estuvo presente de forma virtual en el asesinato del columnista del ‘Washington Post’ el pasado 2 de octubre.

Según una fuente árabe de alto rango con acceso a Inteligencia y vínculos con miembros de la corte real de Arabia Saudí, Al Qahtani se hizo presente en una sala del consulado saudí a través de Skype y comenzó a insultar a Jashogi por teléfono. Según las fuentes árabes y turcas, el periodista respondió en los mismos términos.

“TRÁIGANME LA CABEZA DEL PERRO”

Una fuente de Inteligencia turca ha desvelado que en un momento dado Al Qahtani ordenó a sus hombres que se deshicieran de Jashogi. “Tráiganme la cabeza del perro”, fue la instrucción, según la fuente. No está claro si Al Qahtani observó todo el proceso, que la fuente árabe de alto rango describió como una “operación malvada”.

Tanto la fuente árabe como la de la Inteligencia turca han asegurado que el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, tiene el audio de la llamada de Skype y que se niega a entregárselo a los estadounidenses.

Al menos tres amigos del periodista han contado a Reuters que en los meses siguientes a que el periodista se mudó a Washington, hace un año, recibió múltiples llamadas telefónicas del considerado como mano derecha de MbS instándole a regresar a Arabia Saudí. Jashoggi se opuso, han señalado, por temor a represalias por sus columnas en el ‘Washington Post’ y sus opiniones.

Al parecer, Al Qahtani trató de tranquilizar al periodista de que aún era muy respetado y le ofreció un trabajo como consultor en la corte real, según los amigos. Sin embargo, pese a lo educado y amable de Al Qahtani, Jashogi no se fio, ha dicho uno de sus amigos. “Yamal me dijo después, ¿’él cree que voy a volver para que pueda meterme en la cárcel?”.

Un segundo alto funcionario saudí ha confirmado que Al Qahtani habló con Jashogi sobre su regreso a casa. La operación en el consulado en Estambul parece haber sido otra forma de intentarlo.

¿HASTA DÓNDE SABÍA EL PRÍNCIPE HEREDERO?

Pero, ¿cuánto sabía el príncipe heredero sobre el plan de su ayudante de confianza para secuestrar a Jashogi? La mayoría de los 15 hombres del equipo de sicarios identificado por las autoridades turcas y saudíes trabajaron para los servicios de seguridad e inteligencia, militar, ministerios, seguridad de la corte real y fuerza aérea del reino.

Uno de ellos, el general Maher Mutreb, un oficial superior de Inteligencia que forma parte del equipo de seguridad del príncipe Mohamed, apareció en fotografías con él en visitas oficiales a Estados Unidos, Francia y España.

El alto funcionario árabe y la fuente de Inteligencia turca han señalado que fue el teléfono de Mutreb el que se usó para llamar a Al Qahtani mientras Jashogi era interrogado.

Por otra parte, el funcionario saudí ha señalado que el ‘número dos’ de la Inteligencia, Ahmed al Asiri, fue quien reunió al escuadrón de 15 hombres que viajó a Estambul. Al Asiri fue uno de los cinco funcionarios despedidos el sábado.

Otra figura clave fue el doctor Salah al Tubaigy, un experto forense especializado en autopsias adjunto al Ministerio del Interior saudí. Su presencia, equipado con una sierra para huesos que las fuentes turcas dicen que fue usada para descuartizar al periodista, es difícil de explicar en una operación que funcionarios saudíes ahora argumentan que tenía como objetivo persuadir a Jashogi para que regresara a casa.

Es difícil creer que el príncipe heredero no se hubiera enterado de una operación tan delicada, afirman las fuentes saudíes vinculadas a la corte real. El funcionario saudí que habló el sábado dijo que hay una orden permanente que autoriza a “negociar” con los disidentes para que regresen al país sin requerir aprobación, pero que en este caso el equipo excedió esa autorización.

Otro funcionario saudí cercano a la investigación ha señalado que Al Qahtani decidió por su cuenta organizar el secuestro de Jashogi y que le pidió a Al Asiri que formara un equipo, pero que sus planes habían salido mal.

¿QUIÉN ES AL QAHTANI?

Al Qahtani, de 40 años, se ha ganado una reputación como un violento ejecutor de los caprichos principescos y como un nacionalista estridente. En blogs y redes sociales algunos periodistas y activistas liberales locales lo llaman el ‘Steve Bannon saudí’ por su agresiva manipulación de los medios de comunicación y sus maniobras tras bambalinas.

Después de lanzar un blog, captó la atención de Jaled al Tuwaijri, el exjefe de la corte real, quien lo contrató a principios de la década de 2000 para dirigir un ejército de medios electrónicos encargado de proteger la imagen de Arabia Saudí, según una fuente vinculada a la corte real.

Al Qahtani adquirió mayor relevancia después de acercarse al príncipe Mohamed y ha tenido un papel clave en algunos de los acontecimientos de los dos últimos años, incluida la campaña contra Qatar.

El funcionario árabe de alto rango y fuentes saudíes vinculadas a la corte real han dicho que Al Qahtani fue el “policía malo” detrás de MbS a finales de 2017, cuando 200 personas, incluidos príncipes saudíes, ministros y magnates, fueron detenidos y puestos bajo arresto domiciliario en el hotel Ritz Carlton en una purga contra la corrupción. Según la fuente, él mismo supervisó algunos de los interrogatorios.

También jugó un papel destacado en el secuestro de Hariri en noviembre de 2017. De visita oficial en Riad, el primer ministro libanés fue llevado a una sala en la que estaba Al Qahtani y un equipo de seguridad, según tres fuentes conocedoras de los hechos.

El grupo golpeó a Hariri; Al Qahtani lo maldijo por presuntamente no haber hecho llegar un mensaje saudí a un asesor del líder supremo iraní, Alí Jamenei, y luego lo obligó a renunciar como primer ministro a través de un comunicado emitido por un canal de televisión de propiedad saudí. “Qahtani supervisó el interrogatorio y los malos tratos a Hariri”, ha asegurado una de las fuentes.

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