Repsol Honda

El piloto español Marc Márquez (Repsol Honda) aspira a terminar este domingo con la emoción en el Mundial de la categoría de MotoGP y sumar su quinto título, tercero consecutivo, en el Gran Premio de Japón, decimosexta cita del calendario en la que tan sólo necesita acabar por delante de su único rival, el italiano Andrea Dovizioso (Ducati).

El de Cervera amasa una renta de 77 puntos sobre el de Forlimpopoli tras batir a este en una frenética última curva del circuito tailandés de Buriram y a falta de disputarse 100, lo tiene todo en su mano para seguir labrando su leyenda en el motociclismo.

Todo está a favor del catalán, impecable todo el año salvo en Argentina e Italia y que lo único que tiene que hacer es limitar los riesgos, más ahora que la parrilla inicia la exigente gira transoceánica de tres carreras consecutivas en Japón, Australia y Malasia. Un error en forma de brusca caída y una posible lesión parece lo único que puede parar a un Márquez que ha subido al podio en los otros 13 Grandes Premios disputados, con siete victorias.

Una enorme constancia que contrasta con la del resto de rivales, entre ellos un Andrea Dovizioso que está en una situación diametralmente opuesta a la de 2017 cuando le peleó hasta Cheste el trono al piloto del Repsol Honda. El actual subcampeón y Ducati han despertado tarde y su flojo inicio hasta el parón veraniego les ha dejado prácticamente pensando ya en limitarse a sumar victorias para retrasar todo lo que puedan la celebración de su rival.

Márquez ha dejado claro que no tiene prisa ya por añadir un séptimo título mundial, con el que alcanzaría los cinco que logró el australiano Mick Doohan, el tercero más laureado de la categoría ‘reina’ tras los italianos Giacomo Agostini (8) y Valentino Rossi (7). Sin embargo, Motegi es la ‘casa’ de Honda y es un escenario ideal para la marca para que repita las celebraciones de 2014 y 2016, un factor que le puede servir de motivación.

De todos modos, el piloto español, de 25 años y con margen para superar a estos mitos, sólo tiene en su palmarés en MotoGP la victoria de hace dos años en el exigente trazado japonés, de estilo ‘stop and go’, y donde la climatología siempre puede jugar un factor clave. Los pronósticos avisan lluvia para viernes y sábado, lo que podría complicar su intento de lograr su primera ‘pole’ en Motegi, el único circuito del calendario que se le resiste en la calificación en esta categoría, pero sol para el domingo.

Por su parte, a Dovizioso sólo le vale ganar e intentará hacerlo en Japón por segundo año consecutivo para garantizarse así mantenerse con ‘vida’ hasta la semana que viene en Phillip Island. El italiano espera poder aliarse con su compañero Jorge Lorenzo, aún dolorido de su dura caída en Tailandia que le impidió participar finalmente en Buriram y que le hace ser duda en esta cita.

Además, las Yamaha oficiales, que también corren en casa, parecen haber dado con la tecla para mejorar y poder estar de nuevo delante, al menos peleando por el podio. Maverick Viñales y Valentino Rossi estuvieron con Márquez y Dovizioso casi toda la última carrera y tuvieron un buen mano a mano que se saldó a favor del gerundense, que quiere disputarle la tercera plaza de la general a ‘Il Dottore’, aún con 26 puntos de renta sobre su compañero.

Dani Pedrosa (Repsol Honda) ofreció igualmente síntomas de mejoría en el trazado tailandés, frenados por una inoportuna caída, y los tratará también de refrendar en Motegi para seguir buscando un podio en sus últimas semanas como piloto mundialista.

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