ANNA LIA LONGINOTT

El Gran Telescopio Milimétrico (LMT), en México, ha detectado una salida inesperada y poderosa de gas molecular en una galaxia activa distante similar a la Vía Láctea, a 800 millones de años luz.

Anna Lia Longinotti, del INAOE (Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica) de México, quien dirigió la investigación, dice que “la novedad de este resultado es que estamos viendo retroalimentación en una galaxia donde no se espera este fenómeno.
Las otras dos galaxias donde se observó son más ricas en polvo y gas, mientras que esta galaxia es de tipo espiral, por lo tanto más similar a la Vía Láctea. Este descubrimiento abre el camino para explorar la posibilidad de que la retroalimentación de los núcleos galácticos activos (AGN) también pueda producirse mediante objetos menos luminosos con características diferentes”.

Hace aproximadamente dos años, gracias a los datos de rayos X obtenidos por el satélite XMM-Newton de la Agencia Espacial Europea, se notificó la presencia de salidas ultra rápidas de gas ionizado caliente a velocidad sub-relativista en este mismo objeto, llamado IRAS17020 + 4544 . Se piensa que estos vientos se originan en el disco de acreción ubicado alrededor del agujeros negros supermasivos que alimentan los núcleos galácticos activos luminosos, o quásares. La actividad de este tipo de galaxia está relacionada con la energía liberada por los procesos de acreción que tienen lugar cerca del agujero negro. A pesar de albergar un núcleo activo, esta galaxia es considerablemente menos luminosa en comparación con los quásares.

Los datos obtenidos por el LMT con el espectrógrafo Redshift Search Receiver (RSR), desarrollado en UMass Amherst, revelan que tales salidas ultra rápidas de rayos X coexisten con la salida molecular de gases fríos y densos que se emiten en frecuencias milimétricas, según el estudio publicado en la revista Astrophysical Journal Letters.

Longinotti explica que el gas detectado por el LMT se encuentra dentro de la misma galaxia anfitriona a una gran distancia, de 2.000 a 20.000 años luz del agujero negro central, mientras que el viento rápido de rayos X se ubica mucho más cerca del agujero negro en el corazón del núcleo activo.

Destacó que entre los méritos científicos en la búsqueda de observaciones de gases moleculares AGN, uno es corroborar la existencia de una conexión de vientos rápidos de disco de acreción y salidas a gran escala de gases moleculares.

“En esta galaxia ya teníamos evidencia de un viento capaz de producir retroalimentación a la galaxia anfitriona. Los procesos de retroalimentación pueden ser el resultado de una gran expulsión de masa y energía que tiene el efecto de barrer la galaxia y extraer el gas con el que se forman las estrellas. El gas arrastrado por el flujo de salida viaja hacia el exterior y la galaxia se queda sin ‘alimento primario’ para formar nuevas estrellas. Finalmente, el efecto de la retroalimentación es que la galaxia se vuelve ineficiente en la formación de estrellas y se convierte en una galaxia pasiva”, dice.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.