La población española aumentará entre 4 y 13 millones de personas en los próximos 30 años para situarse entre los 51 y los 60 millones en el año 2050, con una probabilidad del 60%, según las estimaciones de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF), que calculan que llegarán a España entre 7 y 10 millones de inmigrantes en ese periodo.

Así lo pone de manifiesto la organización en el documento especial ‘Previsiones Demográficas: Una visión integrada’, publicado este jueves y que incorpora sus propias previsiones demográficas, con un resultado bastante diferencial respecto a las proyecciones del Instituto Nacional de Estadística (INE) y de la Oficina Europea de Estadística (Eurostat).

AIReF indica en su investigación que, para 2050, la previsión de Eurostat se sitúa en 49 millones de personas y la del INE en 44 millones. “El grueso de la discrepancia se encuentra en la población en edad de trabajar, que proporciona el límite natural al crecimiento del factor trabajo en cualquier economía”, apunta.

De este modo, la AIReF estima que en 2050 la población entre 16 y 66 años se sitúe en un nivel similar al actual, mientras que el INE y Eurostat prevén una contracción de 7 y 5 millones de personas respectivamente, que conduciría a la “japonización” de la economía española “entendida como una aceptación pasiva del desafío demográfico, donde no tiene cabida ni la entrada de inmigrantes ni políticas de activación de la fecundidad”.

Respecto a lo que AIReF define como la tasa de dependencia, la organización considera que podría duplicarse desde el 25% actual hasta un rango de entre el 45-60% en 2050. “Este envejecimiento progresivo de la población, comparable al del INE o Eurostat, va a ejercer una presión creciente sobre el gasto público asociado al envejecimiento”, subraya.

En este sentido, los autores de este estudio alertan de que los gastos asociados al envejecimiento suponen “uno de los principales riesgos para la sostenibilidad de las finanzas públicas en el largo plazo”.

Por otro lado, defienden que “uno de los factores institucionales que pueden estar lastrando la fecundidad es la alta temporalidad del mercado laboral (Auer y Danzer (2014), De la Rica e Iza (2005)”, y añaden que una mejora en este aspecto puede ser uno de los factores a través de los cuales la demografía internalice los cambios en el mercado de trabajo.

Asimismo, apuntan que la llegada de migrantes desde otros países de elevada fecundidad podría explicar un impulso adicional a la fecundidad de las residentes, como se observó en España en el periodo 2000-2008. “Dado que las mujeres inmigrantes tienden a adoptar rápidamente los patrones de comportamiento de las nacionales, no cabe esperar que tal estímulo sea muy acusado”, añaden.

Según AIReF, en el entorno de 2050 se alcanzará la cifra de entre 1,8 y 2 hijos por mujer, “algo por debajo de la tasa de reposición y de los valores que a día de hoy alcanzan los primeros países de Europa en esta variable”.

Respecto a la esperanza de vida, la previsión no difiere demasiado de las proyecciones de INE y Eurostat –ambas entrarían dentro del intervalo de la previsión de AIReF–, según la cual la esperanza de vida al nacer alcanzaría los 87 años en el año 2050.

Finalmente, en relación con el fenómeno migratorio, la previsión central de la AIReF es la llegada de unos 270.000 migrantes netos anuales a España en los próximos años. Por origen geográfico, Iberoamérica se mantiene como el principal origen, aunque “la inmigración africana gana protagonismo”. El peso de los migrantes sobre la población total aumentaría desde el 10% al 15%.

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