Las zonas donde la contaminación del aire es alta, el nivel de ruido del transporte también suele ser elevado pero los estudios sobre el impacto de la polución en la salud no tienen en cuenta el efecto del ruido, advierten por el Instituto Suizo de Salud Pública y Tropical Swiss TPH, que acaban de demostrar que el ruido de los coches, autobuses, trenes y aviones multiplica los efectos negativos de la contaminación del aire, aumentando el riesgo de enfermedades cardiovasculares y diabetes.

El estudio, publicado en el ‘European Heart Journal’ y revisado por expertos, analizó los efectos combinados de la contaminación del aire y el ruido del transporte para la mortalidad por ataque cardíaco, sobre los datos de todas las muertes ocurridas en Suiza entre 2000 y 2008.

Los análisis que solo incluyeron partículas finas (PM2.5) sugieren que el riesgo de un ataque cardíaco aumenta un 5,2% por 10 microgramos/metro cúbico de aumento en la concentración a largo plazo en el hogar. Sin embargo, los estudios que también tienen en cuenta el ruido de las carreteras, los ferrocarriles y las aeronaves revelan que el riesgo de un ataque cardíaco atribuible a partículas finas aumenta considerablemente menos: 1,9% por 10 microgramos/metro cúbico de incremento. Estos hallazgos indican que los efectos negativos de la contaminación del aire pueden haber sido sobrestimados en estudios que no consideran simultáneamente la exposición al ruido.

“Nuestro estudio ha demostrado que el ruido del transporte aumenta el riesgo de un ataque cardíaco en un 2,0 a un 3,4% por cada 10 decibelios de aumento en el nivel promedio de presión sonora en el hogar –explica Martin Röösli, jefe de la Unidad de Salud y Exposiciones Ambientales del Swiss TPH, y autor principal de la investigación–. Sorprendentemente, los efectos del ruido fueron independientes de la exposición a la contaminación del aire”.

El estudio también encontró que las personas expuestas tanto a la contaminación del aire como al ruido tienen un mayor riesgo de ataque cardíaco. Por lo tanto, los efectos de la contaminación del aire y el ruido son acumulativos. “Las discusiones públicas a menudo se centran en los efectos negativos para la salud de la contaminación del aire o el ruido, pero no consideran el impacto combinado –advierte Röösli–. Nuestra investigación sugiere que ambas exposiciones deben tenerse en cuenta de forma combinada”.

Esto, puntualizan los investigadores, debe tener implicaciones tanto para la política como para la investigación futura. Por lo tanto, Röösli y sus colegas recomiendan incluir la exposición al ruido del transporte en cualquier investigación relacionada con la contaminación del aire y la salud para evitar sobreestimar los efectos negativos de la contaminación del aire en el sistema cardiovascular.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.