Investigadores del del Sidney Kimmel Cancer Center – Jefferson Health y Lankenau Institute for Medical Research en Philadelphia (EEUU) han encontrado que un gen involucrado en el sistema inmunológico llamado IDO2 desempeña un papel importante en el adenocarcinoma ductal pancreático (PDAC), el tipo más común de cáncer pancreático. El descubrimiento puede ayudar a los médicos a ofrecer mejores opciones de tratamiento para los pacientes.

La investigación, que ha sido liderada por George Prendergast, PhD, presidente y CEO del Instituto de Investigación Médica Lankenau (LIMR) de Main Line Health, y Jonathan Brody, director de la División de Investigación y Profesor de Cirugía en la Universidad Thomas Jefferson, y publicada en la revista ‘Clinical Cancer Research’, podría apuntar a un objetivo terapéutico o un biomarcador pronóstico importante.

El gen IDO2, que fue descubierto por primera vez por investigadores del LIMR en 2006, produce una enzima que ayuda a controlar el sistema inmunológico. Durante el embarazo, IDO2 y un gen relacionado, IDO1, atenúan el sistema inmunológico de la madre para que no ataque al feto, por ejemplo. El cáncer, sin embargo, secuestra la función de los genes IDO. Utiliza IDO1 y 2 para ocultarse del sistema inmunológico.

Los investigadores pensaron que apagar las enzimas IDO podría hacer que el cáncer sea visible para el sistema inmunológico, permitiendo así que las defensas del cuerpo tengan la oportunidad de combatir el cáncer. De hecho, en investigaciones anteriores, el equipo encontró que los ratones que carecen de los genes IDO no desarrollaron cáncer de páncreas en un modelo de roedor de la enfermedad. Los resultados sugieren que los genes IDO son esenciales para la progresión del cáncer de páncreas.

Ahora, los doctor Brody y Prendergast encuentran que la IDO2 estimula la formación de tumores PDAC. Cuando los investigadores indujeron el desarrollo de cáncer pancreático en ratones, encontraron que casi el 30 por ciento de los roedores desarrollaron el cáncer invasivo. En ratones que carecen del gen IDO2, sin embargo, el cáncer creció en solo el 15 por ciento de los animales. Sorprendentemente, todos los ratones que carecían de IDO2 que desarrollaron cáncer eran machos. Los resultados sugieren que la participación de IDO2 en el cáncer de páncreas puede afectar a las mujeres de manera diferente a los hombres.

Los investigadores sabían que muchas personas en la población general han heredado, o la línea germinal, alteraciones en el gen IDO2 que desactivan la capacidad del gen para mediar en el sistema inmunológico. Así que los científicos examinaron el gen IDO2 en un subgrupo de pacientes con cáncer de páncreas del Hospital Universitario Thomas Jefferson. Las pruebas genéticas son fáciles y rentables, ya que los investigadores solo necesitan una muestra de sangre o frotis de mejillas para detectar este ADN.

“Además de la participación de IDO2 en el desarrollo del cáncer de páncreas, queríamos saber si la IDO2 afecta la forma en que los pacientes responden al tratamiento”, ha señalado Brody. Cuando el equipo comparó los genes IDO2 de los pacientes con su pronóstico, encontraron que los pacientes con genes IDO2 difuntos tenían resultados más favorables.

“Los pacientes en nuestra pequeña cohorte en realidad lo hacen mejor en entornos de tratamiento específicos”, ha señalado Brody, quien ha afirmado que “han mejorado la supervivencia libre de enfermedad cuando reciben radioterapia”.

¿QUIÉNES RESPONDEN MEJOR AL TRATAMIENTO?

Los pacientes con IDO2 no funcional que también recibieron tratamiento de radiación adyuvante vivieron sin cáncer durante casi el doble que los pacientes con una versión funcional del gen, hallaron los investigadores. Los resultados sugieren que las personas con un gen IDO2 específico pueden responder mejor a la radioterapia para su enfermedad. De hecho, los pacientes que tenían un estado genético IDO2 deficiente y recibieron radioterapia tuvieron una supervivencia notablemente mejorada. Los pacientes con un gen IDO2 en funcionamiento que habían recibido radioterapia no demostraron dichos beneficios y tampoco los pacientes con un gen IDO2 inactivo que no recibieron radioterapia.

Juntos, estos hallazgos iniciales sugieren que el estado del gen IDO2 tiene el potencial de influir en la toma de decisiones sobre el cuidado del páncreas (es decir, la terapia de precisión). En el futuro, los médicos podrán usar el estado del gen como biomarcador para informar sus recomendaciones de tratamiento.

“Desarrollar nuevas estrategias para refinar las opciones terapéuticas ha sido una prioridad para nuestro equipo de cáncer de páncreas reconocido a nivel nacional en el Centro de Cáncer Sidney Kimmel. Este avance en la comprensión sienta las bases para determinar qué pacientes podrían beneficiarse más de la radioterapia, y representa un gran paso hacia el objetivo de la oncología de precisión”, ha señalado la investigadora de cáncer Karen Knudsen, PhD, directora del Centro de Cáncer Sidney Kimmel – Jefferson Health.

Aunque los investigadores están entusiasmados con estos hallazgos, Brody sugiere que se debe hacer mucho trabajo para validar el estudio en cohortes adicionales más grandes y, en última instancia, en un ensayo clínico prospectivo. Si se confirma, Brody señala que “con un simple análisis de sangre, los médicos podrían determinar el estado del gen IDO2 de un paciente y determinar si deberían recibir radioterapia”.

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