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Los adolescentes europeos beben menos, aunque los niveles de consumo de alcohol siguen siendo peligrosamente altos, según alerta un nuevo informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS), publicado este miércoles, sobre los comportamientos relacionados con el alcohol en los adolescentes en la Región Europea.

El estudio, que proporciona nuevos conocimientos sobre los datos recopilados durante 12 años (2002-2014), revela que, la menos, 1 de cada 10 adolescentes de 15 años –9% de las niñas y 16% de los niños– en la Región bebían regularmente todas las semanas en 2014.

La investigación, dirigida por la Universidad de St Andrews (Reino Uuido) y que documenta los hábitos en 36 países, muestra que alrededor de una cuarta parte de los niños y más de 1 de cada 5 niñas informaron haber bebido dos o más veces antes de los 15 años.

Más de 1 de cada 4 jóvenes de 15 años (28%) informaron que comenzaron a consumir alcohol a los 13 años o menos (25% de las niñas y 31% de los niños) en 2014. Esto ha disminuido del 46% en 2002, con un descenso tendencias similares en magnitud para niños y niñas en la mayoría de los países.

Con el tiempo, las diferencias de género para el consumo semanal de alcohol han convergido en el norte de Europa, con niñas y niños que ahora reportan niveles similares. Persisten las divisiones de género más amplias en el centro-este y el sur de Europa, donde la prevalencia de los varones es actualmente el doble que la de las niñas.

Alrededor de 1 de cada 10 adolescentes informó que estaba bebiendo a los 13 años o menos (7% de las niñas y 9% de los niños) en 2014. Esto se ha reducido a la mitad desde 2002 (de 17% a 8%), con disminuciones entre los niños y niñas, aunque en la mayoría de los países el descenso fue mayor en los niños.

Las disminuciones en el consumo de alcohol se han distribuido de manera desigual, y algunos países no han observado cambios, o solo disminuciones muy pequeñas, desde 2002. Precisamente, desde ese año las mayores disminuciones en la embriaguez se observaron en los países nórdicos.

Los cierto es que, aunque la Región Europea de la OMS ya ha alcanzado el objetivo de una reducción del 10 por ciento, según el marco de enfermedades no transmisibles para 2025, “se puede lograr mucho más para evitar el impacto devastador del alcohol sobre la muerte prematura y la discapacidad”, según Zsuzsanna Jakab, director regional de la OMS para Europa.

ALCOHOL ENTRE ADOLESCENTES, ¿CUÁLES SON LOS RIESGOS?

Beber durante la adolescencia, incluida la iniciación temprana, el consumo frecuente y la embriaguez, afecta la salud psicológica, social y física. El alcohol es un factor de riesgo importante para lesiones fatales y no mortales, accidentes, intentos de suicidio y uso de otras sustancias, y está relacionado con embarazos no deseados, enfermedades de transmisión sexual, resultados académicos deficientes y violencia.

El consumo de alcohol durante la adolescencia también se asocia con cambios funcionales y estructurales en el cerebro que persisten en la edad adulta. Estudios recientes han demostrado los efectos perjudiciales de la bebida temprana en el desarrollo del cerebro que están asociados con, por ejemplo, dificultades de aprendizaje. La investigación también ha demostrado que retrasar la edad a la que los jóvenes toman su primera bebida disminuye el riesgo de convertirse en bebedores problemáticos más adelante en la vida.

“Los jóvenes beben regularmente a una edad en la que no deberían beber en absoluto. Como sabemos que cualquier consumo de alcohol en esta etapa crítica del desarrollo es especialmente dañino, los responsables políticos tienen la responsabilidad de implementar las medidas que sabemos que son efectivas, como limitar el acceso, hacer cumplir los controles de edad y restringir cualquier tipo de comercialización del alcohol, incluyendo publicidad digital”, ha añadido Jakab.

El cambio dramático en la prevalencia del consumo regular y riesgoso en los países del norte de Europa demuestra que los esfuerzos concertados a nivel nacional y regional pueden tener un gran impacto en el comportamiento de consumo de alcohol.

La OMS ha identificado un conjunto de políticas asequibles, viables y rentables que pueden reducir el consumo nocivo de alcohol. Estas medidas incluyen el aumento de los precios del alcohol, la restricción de la disponibilidad de alcohol y amplias prohibiciones de publicidad, promoción y patrocinio.

La doctora Carina Ferreira Borges, directora del Programa contra el Alcoholismo y las Drogas Ilícitas de la Oficina Regional de la OMS para Europa ha instado a los responsables políticos a comprometers para garantizar que se conserven los éxitos alcanzados hasta el momento, se insta a los gobiernos a adoptar enfoques que involucren a la población todas las edades.

Además, ha añadido, “se necesitan más esfuerzos, particularmente en países donde la tasa de cambio ha sido lenta. Las inversiones en la salud de los adolescentes rinden frutos con un triple dividendo de beneficios para los adolescentes, ahora, para sus futuras vidas adultas y para la próxima generación”.

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