Foto: Reuters

Un coche se ha estrellado este martes contra las barreras que delimitan el Parlamento británico, en Londres, dejando tres heridos. El conductor, un ciudadano británico de unos 30 años, ya ha sido detenido y la Policía investiga lo ocurrido como “un delito de terrorismo”.

El incidente ha tenido lugar a las 7.37 (hora local) cuando un Ford Fiesta se ha empotrado contra el recinto vallado de Westminster. “En el lugar de los hechos hemos atendido a dos personas heridas que no serían graves”, ha dicho el Servicio de Ambulancias de Londres. El portavoz policial, Neil Basu, ha indicado que hay un tercer herido.

El conductor ha sido detenido inmediatamente y trasladado a una comisaría del sur de Londres, donde ha sido interrogado. Hasta ahora, solo ha trascendido que se trata de un ciudadano británico originario de otro país y de unos 30 años que viviría en Birmingham, según fuentes policiales citadas por BBC.

La Policía ha indicado en un comunicado que este hombre está siendo investigación por la presunta comisión de “delitos de terrorismo” y, de hecho, es el Mando Antiterrorista de Scotland Yard quien se ha hecho cargo de las investigaciones. De momento, se han realizado tres registros, dos en Birmingham y uno en Nottingham.

“Dado que esto parece ser un acto deliberado, el método y que se trata de un sitio emblemático, estamos tratamos esto como un incidente terrorista”, ha dicho Basu en rueda de prensa. Sin embargo, ha subrayado que “no hay información de Inteligencia de que en estos momentos haya alguna otra amenaza” sobre Londres o Reino Unido.

Las zona de Westminster, así como sus accesos desde el Metro, ha quedado cerrada durante varias horas, si bien finalmente ha recuperado la normalidad. El alcalde, Sadiq Khan, ha dado las gracias a los habitantes de la capital británica por su “paciencia”.

Por su parte, la primera ministra, Theresa May, ha celebrado una reunión de su gabinete de seguridad. La ‘premier’ ha pedido a los británicos que permanezcan “atentos” porque la amenaza terrorista sobre Reino Unido “sigue siendo grave”, pese a lo cual les ha pedido también que continúen con sus vidas con “normalidad”.

“Por segunda vez en muchos años, la casa de nuestra democracia, que es un potente símbolo de nuestros preciados valores de tolerancia y libertad, ha sido testigo de terribles escenas a apenas unos metros de sus puertas”, ha lamentado en un comunicado.

La zona del Parlamento fue escenario en marzo de 2017 de un atentado que se cobró la vida de cinco personas y que fue reivindicado por el grupo terrorista Estado Islámico. El terrorista, Jalid Masood, atropelló a decenas de personas antes de bajarse del coche y apuñalar a un policía apostado junto a la sede parlamentaria.

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