Seguir una dieta saludable para el corazón con alto contenido de fibra y baja en grasas saturadas es una manera de prevenir y reducir la obesidad abdominal, según un artículo escrito por Kari D. Pilolla, de la Universidad Politécnica del Estado de California en San Luis Obispo, EE.UU, en ‘Health & Fitness Journal de ACSM’ , un periódico oficial de Wolters Kluwer.

Sin embargo, “rodavía no existe una dieta milagrosa, alimentos, nutrientes o componentes bioactivos que se dirijan a la grasa abdominal”, ha declarado Pilolla, quien ha continuado argumentado que “independientemente del peso corporal, una mayor circunferencia de la cintura aumenta el riesgo de enfermedad cardiovascular, diabetes y síndrome metabólico”.

Estos riesgos se relacionan principalmente con el tejido adiposo visceral, la grasa almacenada debajo de los músculos abdominales, que rodea los principales órganos internos. El tejido adiposo visceral parece ser más “metabólicamente activo” que la grasa subcutánea, almacenada debajo de la piel pero arriba de los músculos abdominales.

Por ello, el autor ha recomendado a los profesionales de la salud y el acondicionamiento físicoque evalúen y controlen la obesidad abdominal en sus clientes y evalúen sus riesgos cardiometabólicos para la salud. Los clientes deben concienciarse sobre dietas basadas en evidencia científica, saludables para el corazón.

“Con las consecuencias de salud asociadas con la obesidad abdominal, la investigación no cesará en esta área. Los profesionales de la salud y el acondicionamiento físico deben seguir siendo actualizados y críticos con las pruebas de investigación publicadas y revisadas por pares. Un solo estudio, incluso si está bien diseñado, no respalda el cambio de las recomendaciones de dieta o ejercicio”, ha destacado Pilolla.

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