Foto: Reuters

El ciclista galés Geraint Thomas (Team Sky) celebró este domingo en París la primera ‘grande’ de su palmarés, un Tour de Francia en el que de nuevo el equipo británico se adueñó del destino de la ronda gala, sin coronar esta vez a Chris Froome y su reto del doblete con el Giro en una ‘grande boucle’ sin sobresaltos y con la victoria de etapa española para Omar Fraile (Astana).

A sus 32 años, Thomas dejó de ser uno más del equipo, como ya hacía para Bradley Wiggins en 2012. Aquel año comenzó el festival de una estructura que domina la ‘grande boucle’ con un ritmo infernal que no encuentra rival, incluso teniendo dos opciones de victoria que no se desgastan. El de Cardiff partió hace tres semanas a la sombra de Froome, quien buscaba entrar en el histórico club de los cinco Tour, pero la carrera decidió el debate.

El cuatro veces campeón, las tres últimas seguidas, partía como favorito y foco. Además de lo lógico y deportivo, más si cabe después de ganar el Giro, Froome arrastró hasta unos días antes del inicio del Tour la investigación del positivo por salbutamol en la Vuelta a España 2017, archivada finalmente por la UCI. Al británico se le esperó hasta el final pero no terminó de aparecer.

Mientras, Thomas fue quemando etapas sin fallo, percance o mala fortuna, alzándose al liderato en la undécima etapa. En Los Alpes, con un doblete en La Rosière y Alpe d’Huez, el galés demostró ser el más fuerte de un equipo que le iba a responder. Vincenzo Nibali retirado, Froome, Nairo Quintana o Mikel Landa sin fuerzas y lastrados por esas averías que salvaba Thomas y un equipo que no dejaba prisioneros apuntaban a un final sin emoción.

Gregarios de lujo como Jonathan Castroviejo, Bernal o Kwiatkowski al servicio del galés en la montaña, en un equipo que vigiló bien de cerca a Tom Doumolin (Team Sunweb) y a Primoz Roglic (LottoNL-Jumbo), mientras el Movistar Team no respondía en esa doble cabeza visible, con Alejandro Valverde en la recámara. No hubo batalla porque el Sky no lo quiso, un año más, con su sexto Tour de los últimos siete.

Para Thomas, doble campeón olímpico y triple mundial con el equipo británico, un sueño a diario, campeón en el que es su primer ‘Top 10’ en una gran vuelta. A Froome se le faltó mucha gasolina para lograr un doblete Giro-Tour que lo hizo por última vez Marco Pantani en 1998. El británico al menos salvó el podio en la contrarreloj del sábado, echando a un Primoz Roglic desfondado en los Pirineos, con Tom Doumolin (Team Sunweb), segundo.

El holandés peleó casi en solitario con todo el Sky, logró superar a Froome, para devolverle la del Giro, pero resultó que era Thomas el bicho. Hasta la crono final llegó sobrado el galés, que no la ganó por intentar que fuera su compañero el que se la quedara, en quizá la única estrategia del Sky que no les salió bien. Julian Alaphilippe fue el mejor de la montaña, Peter Sagan se quedó el maillot verde de la regularidad y Pierre Roger Latour, el de los jóvenes.

En clave española, el Movistar Team salvó al final la clasificación por equipos, campeón también en 2015 y 2016, pero con el mal sabor de boca de no aprovechar a Landa, Quintana y Valverde. Al menos, el ciclismo español celebró una victoria de etapa dos años después de que Ion Izagirre ganara en Morzine. Fue Omar Fraile, en Mende tras una gran ofensiva a tres kilómetros para la meta.

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