La inflamación neuronal desempeña un papel clave en la depresión provocada por estrés, según han descubierto investigadores de las universidades de Kobe y Kyoto (Japón) y cuyo trabajo ha sido publicado en la revista ‘Neuron’.

Estudios anteriores ya habían insinuado la relación entre la inflamación y la depresión al descubrir niveles elevados de citoquinas relacionadas con la inflamación en la sangre en pacientes que sufren de depresión, activación de microglia (células relacionadas con la inflamación en el cerebro) y brotes de depresión en pacientes que sufren de enfermedad inflamatoria crónica. Sin embargo, hasta ahora se desconocía la relación exacta entre depresión e inflamación.

El estrés psicológico causado por factores sociales y ambientales puede desencadenar una variedad de cambios en la mente y el cuerpo. Los niveles moderados de estrés provocarán una respuesta defensiva, mientras que el estrés extremo puede reducir nuestras funciones cognitivas, causar depresión y ansiedad elevada, y es un factor de riesgo para las enfermedades mentales.

En este sentido, el equipo de investigación se centró en el estrés de derrota social repetido (un tipo de estrés ambiental) con el objetivo de aclarar el mecanismo que causa una respuesta emocional al estrés repetido. Para ello, analizaron los cambios en la expresión génica en el cerebro causados por el estrés de derrota social repetido, observando que el estrés repetido aumentaba un ligando putativo para los receptores inmunes innatos TLR2 y TLR4 (TLR2/4) en el cerebro.

Posteriormente, analizaron el papel de TLR2/4 en el estrés repetido utilizando un ratón con los genes TLR2/4 eliminados. Así, descubrieron que estos roedores no mostraban evitación social o ansiedad extrema cuando se exponían a estrés repetido, el cual suele desencadenar la activación microglial en áreas específicas del cerebro, como la corteza prefrontal medial, que causa una respuesta alterada y atrofia de las neuronas.

Con estos hallazgos, el equipo de investigación desarrolló un método para bloquear selectivamente la expresión de TLR2/4 en la microglía de áreas específicas del cerebro. Al bloquear la expresión de TLR2/4 en la microglía de la corteza prefrontal medial, lograron suprimir el comportamiento depresivo en respuesta al estrés de derrota social repetido.

Así, descubrieron que el estrés repetido inducía la expresión de las citoquinas relacionadas con la inflamación IL-1a y TNFa en la microglía de la corteza prefrontal media a través de TLR2/4. El comportamiento depresivo se suprimió mediante el tratamiento de la corteza prefrontal medial con anticuerpos neutralizantes para las citoquinas relacionadas con la inflamación.

Por tanto, estos resultados muestran que el estrés de derrota social repetido activa la microglia en la corteza prefrontal media a través de los receptores inmune innato TLR2/4, lo que desencadena la expresión de las citoquinas relacionadas con la inflamación IL-1a y TNFa y lleva a la atrofia y la respuesta alterada de las neuronas en la corteza prefrontal medial, causando así comportamiento depresivo.

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