El regidor de Infraestructuras y Accesibilidad, Rodrigo A. Romero, ha asegurado este miércoles que la intención del Ayuntamiento de Palma es que entre 2018 y 2019 se asfalte prácticamente la totalidad de calles de Palma, con una inversión de 3,6 millones de euros.

En rueda de prensa, el regidora ha explicado que esta actuación, recogida en el lote 3 del pliego de vialidad, incluye la limpieza de caminos no asfaltados y la adecuación de caminos no asfaltados.

Romero ha detallado que se empezará por las calles prioritarias y que sufran un mayor desgaste y que las obras se realizarán del modo que menos afecten a la ciudadanía. Por ello, en las zonas de colegios se realizarán durante las vacaciones de verano.

Por otra parte, se ha adjudicado otro lote, que afecta a la zona Ponent y al centro, dedicado a aceras. De este modo, se destinarán dos millones de euros a reparar las aceras y a mejorar la accesibilidad para personas con movilidad reducida.

Asimismo, Romero ha apuntado que queda un tercer lote por adjudicar para las aceras del resto de zonas de la ciudad, presupuestado en 4,1 millones de euros.

El regidor ha destacado el incremento en un 45 por ciento de la inversión, que alcanza los diez millones de euros entre los tres lotes. “Junto al de alumbrado es uno de los contratos más importantes y una de las quejas más frecuentes del ciudadanos. La intención es que el servicio sea tan óptimo como el de alumbrado”, ha manifestado.

BOMBILLAS DE MERCURIO

Respecto al alumbrado de la ciudad, Romero ha detallado que se destinará un millón de euros a la eliminación de las bombillas de mercurio en grandes viales y viales secundarios de Palma.

Concretamente, estas obras, que están cofinanciadas por los fondos Feder, afectarán a la Avenida Picaso, Camí de Son Rapinya, calle Lluís Pascual González, Joan Ripoll, Camí de la Vileta, Salvador Dalíy Pascual Ribot.

En este sentido, el regidor ha sostenido que a día de hoy algunas instalaciones lumínicas continen bombillas de mercurio “y la prioridad es colocar sistemas menos contaminantes”, que además, pueden suponer un ahorro “del 40 o 50 por ciento”.

“El camino es ir hacia el led en toda la ciudad. Mi previsión es que en cinco y siete años todo sea led”, ha añadido.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.