Foto: Reuters

Nueve de cada diez personas respiran diariamente aire contaminado en el mundo, lo que provoca anualmente unos siete millones de fallecimientos, según las “alarmantes” conclusiones de un estudio de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que reclama más medidas para combatir una de las grandes lacras a nivel social y sanitario.

La penetración de partículas contaminantes en los pulmones y el sistema cardiovascular sería la responsable de enfermedades cardiacas y pulmonares –entre ellas cáncer– y diversos cuadros de infección respiratoria, como por ejemplo neumonía.

La polución está considerada ya uno de los principales factores para el desarrollo de enfermedades no contagiosas y causaría una de cada cuatro muertes por enfermedades cardiacas e infartos, así como el 43 por ciento de las obstrucciones pulmonares crónicas.

El estudio concluye que la contaminación atmosférica general provocó 4,2 millones de muertes en 2016, a las que habría que sumar otros 3,8 millones provocadas por cocinar con combustibles y tecnologías no adecuadas. La OMS estima que unos 3.000 millones de personas de todo el mundo no dispone de elementos para cocinar sin riesgo.

“La contaminación del aire nos amenaza a todos, pero los más pobres y marginados soportan el mayor peso”, ha advertido el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, para quien es “inaceptable” que más del 40 por ciento de la población mundial “respire diariamente humo mortífero por usar hornos y combustibles contaminantes”.

“Si no tomamos medidas urgentes, nunca nos acercaremos a lograr un desarrollo sostenible”, ha apostillado. Actualmente, más de 4.300 ciudades de 108 países forman parte de la base de datos sobre calidad del aire que coordina la OMS, lo que permite obtener una imagen más precisa de la realidad medioambiental en gran parte del plante.

DISPARIDAD ENTRE REGIONES

La directora del Departamento de Salud Pública y Medio Ambiente de la OMS, Maria Neira, ha reconocido que existe una “aceleración” en el interés mundial por los desafíos en materia de contaminación atmosférica, si bien ha advertido de que la mayoría de las ciudades que se han sumado recientemente a las iniciativas de la organización están en países desarrollados.

“Muchas de las megaciudades del mundo exceden los niveles de la OMS para la calidad del aire en más de cinco veces, lo que representa un gran riesgo para la salud de la población”, ha afirmado. En términos generales, los niveles de contaminación están más o menos estables, con mejoras relativas en algunas partes de Europa y las Américas.

En los países del este del Mediterráneo y en el sudeste asiático se registran los niveles más preocupantes –en estas zonas los datos multiplican quintuplican los valores recomendados–, seguidos por ciudades de ingresos medios y bajos de África y la zona occidental del Pacífico, aunque en estas últimas regiones la OMS denuncia una falta de mediciones.

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