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El matrimonio de origen marroquí que falleció como consecuencia de la explosión de un almacén clandestino de material pirotécnico en la parroquia de Paramos, en Tui (Pontevedra), llevaba más de 10 años afincado en este municipio, según han confirmado varios miembros de la comunidad musulmana tudense, y ambos tenían la nacionalidad española.

La pareja, cuyos cuerpos fueron localizados este miércoles y este jueves sepultados por los escombros de su vivienda, deja a dos hijos menores, uno de 13 años y estudiante de primero de la ESO, y otro de 8 años de edad. Según han explicado sus allegados, la mujer no trabajaba fuera de casa, mientras que su marido, que actualmente estaba en paro, había desempeñado trabajos esporádicos, entre ellos, el de la venta ambulante.

Representantes de la comunidad musulmana de Tui han acudido este jueves al Centro cultural de Guillarei para trasladar sus condolencias al hermano del hombre fallecido, que se ha trasladado desde Algeciras a Galicia. Asimismo, otros familiares de la pareja está previsto que lleguen desde Francia y Marruecos para decidir cómo se harán cargo de los dos menores.

Al tiempo, la Xunta ha activado los protocolos habituales. Mientras que los dos menores permanecen hospitalizados en el Hospital Álvaro Cunqueiro, la tutela la ejerce de oficio el gerente del hospital, a la espera de que el equipo de técnicos también analice el entorno familiar para determinar el futuro de los niños.

INTEGRADOS EN TODOS LOS BARRIOS

Según han explicado fuentes municipales, la población marroquí afincada en Tui es numerosa, y está integrada en todos los barrios del municipio. De hecho, cuentan con una mezquita y, tras el suceso de este miércoles, el Ayuntamiento les ha cedido unas instalaciones en el campo de A Macoca, para que puedan reunirse y celebrar sus ritos fúnebres.

“Los niños estaban convencidos de que sus padres podrían haber muerto y fue el indicio que usamos. Lamentablemente tenían razón”, ha señalado el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, en declaraciones a los medios, durante su visita a la zona arrasada por la explosión.

Feijóo ha apuntado que “es lo peor de todo lo que ha ocurrido: ver dos huérfanos siendo conscientes de lo que había pasado y de que sus padres podrían haber muerto”.

VECINOS AFECTADOS

Mientras tanto, las trabajadoras sociales del Ayuntamiento de Tui permanecen en el Centro Cultural de Guillarei, habilitado como lugar de información, atendiendo a los vecinos afectados. Según ha confirmado el propio alcalde, Carlos Vázquez Padín, al menos 33 familias tuvieron que ser desalojadas por daños en sus casas, aunque la mayoría pudo acomodarse con familiares o allegados.

Desde este centro de operaciones, se está elaborando un listado con los vecinos cuyas viviendas o bienes han resultado dañados por la deflagración o por la virulenta onda expansiva, con el fin de recabar información acerca del alcance de los perjuicios y asesorar a los afectados para tramitar reclamaciones ante los seguros u otras ayudas.

Asimismo, se han recogido enseres básicos, como toallas o mantas, cedidas por los vecinos, y se están distribuyendo plásticos de gran dimensión, donados por una empresa, para que puedan cubrirse los tejados dañados y evitar más pérdidas por la situación meteorológica.

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