Foto: Reuters

El Kremlin ha puesto en duda la credibilidad del último testimonio de Yulia Skripal, hija del exespía Sergei Skripal y envenenada junto a su padre por un agente químico en la ciudad inglesa de Salisbury, habida cuenta de que sigue sin poder contactar con ella.

La hija del exespía abandonó el hospital el 9 de abril y fue trasladada a un lugar secreto, desde donde ha hablado para la agencia Reuters y ha expresado su deseo de volver a Rusia, aunque sea “a largo plazo”. En el futuro inmediato solo se plantea recuperarse de “los devastadores cambios, físicos y emocionales” que ha sufrido, ya que el proceso está siendo “lento y doloroso”.

El portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, que en otras ocasiones ya había puesto en duda la versión dada sobre el caso por las autoridades británicas, ha cuestionado ahora el nuevo testimonio. “No tenemos razones para dar crédito a esto. No sabemos en qué situación se encuentra Yulia Skripal”, ha declarado ante los medios, según la agencia de noticias Sputnik.

Así, Moscú ha dicho desconocer “si (Yulia Skripal) ha realizado estas declaraciones por voluntad propia o bajo presión, dónde se encuentra, en qué condiciones, hasta que punto se garantizan sus derechos, en qué medida es capaz de actuar”. Peskov ha insistido en que desconfía de cualquier información sobre este caso.

Londres asegura que los Skripal quedaron inconscientes por los efectos del agente químico Novichok, de fabricación rusa, aunque Moscú ha negado cualquier responsabilidad. El exespía recibió el alta el 18 de mayo, aunque al igual en el caso de su hija tampoco se conoce su paradero a actual.

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